CONCLUSIÓN

Mapa del Imperio  Aquemenida

El gran imperio persa que ha sido mal visto por muchos, por la historia clásica, y las falacias en los medios occidentales. (Machi-sensei, 03/13/17)

Como habrán podido darse cuenta quienes me han seguido leyendo, motivos insospechados me hicieron cambiar de rumbo a favor de algo tan importante como la historia de la civilización. En este caso, de la occidental. Ya que mal orientado, desde mis años de primaria, y sucesivamente, me vi forzado a fijar mi atención en la historia de la civilización occidental. Al escoger la arquitectura como profesión, y especializarme en la rama de la conservación del patrimonio arquitectónico, fijé el rumbo de mi trabajo, priorizando el de mi país, secundado por algunos de los países de América, y de España, desestimando el del Oriente.

Recorrido un largo camino haciendo lo que me apetecía, y conforme con los resultados hasta el momento en que pude serle útil a mi país, empecé a dedicar una buena parte de mi tiempo a escribir, y publicar en diversos medios.

Finalmente, inicié mi propio blog (manueldelmonte.wordpress.com) mediante el cual pudiera dar riendas sueltas a la imaginación, sin que me editaran los trabajos, además de poder ilustrarlos como correspondía. Estas publicaciones fueron iniciadas en el mes de marzo de 2014, con lo que me siento sumamente complacido y orgulloso.

En el transcurso del año 2018, me propuse alejarme por un tiempo del patrón que había escogido, y empezar a escribir sobre la arquitectura de un país de Oriente Medio, que llegué a conocer por mis relaciones con uno de mis yernos, oriundo de Persia, quien sin darse cuenta me abrió las puertas de ese otro gran mundo, muy particularmente, del Imperio Persa, a partir de la Dinastía Aqueménida , que lo gobernó Ciro II el Grande, tras vencer a *Astiages, el último rey de los medos (550 a.C.), y extender su dominio por la meseta central de Irán, y gran parte de Mesopotamia.

Arquitectura aqueménida (Wikipedia)

La arquitectura aqueménida (en persa: معماری هخامنشیان ) refiere los logros arquitectónicos del imperio aqueménida, manifestados en la construcción de ciudades espectaculares utilizadas por el gobierno, y para habitación de los ciudadanos  de Ecbatana, Susa, y Persépolis; templos para la veneración de sus dioses, como los del Zoroastrismo, mausoleos erigidos en honor de los reyes caídos (como la tumba de Ciro II el Grande) e impresionantes palacios para sus reyes.

La característica por excelencia de la arquitectura persa fue su naturaleza ecléctica con elementos asirios, y de la Grecia asiática, todos incorporados, aun manteniendo una identidad persa única que se aprecia en el producto terminado. Que es el resultado, tanto para su contemplación como su usufructo.​ La arquitectura aqueménida está clasificada, académicamente, como arquitectura persa, en términos de su estilo y utilización.

El patrimonio arquitectónico aqueménida, comenzando con la expansión del imperio alrededor de 550 a.C., fue un período de crecimiento artístico que dejó un extraordinario legado arquitectónico que va desde la solemne, sobria y nada ostentosa tumba de Ciro II el Grande en Pasargada, a las espléndidas estructuras de la opulenta ciudad de Persópolis. ​ Con el advenimiento del Imperio sasánida, la dinastía revivió la tradición aqueménida con la construcción de templos dedicados al fuego, y palacios monumentales.

Quizás las estructuras existentes más llamativas son las ruinas de Persépolis, una ciudad señorial, establecida (512 a. C.) por el rey aqueménida Darío, para funciones gubernamentales y ceremoniales, que también tenía la de ser una de las cuatro capitales del imperio. Tomaría 100 años terminar Persépolis, que finalmente fuera saqueada e incendiada por los ejércitos macedonios de Alejandro Magno (330 a.C.) Infraestructuras arquitectónicas similares también se erigieron en Susa, Pasargada, y Ecbatana por Darío el Grande, sirviendo funciones similares a las de Persépolis, tales como la recepción de dignatarios y delegados extranjeros, realización de ceremonias imperiales y deberes, también albergaba a los reyes.

Una profecía, como las de tantas que existían en aquellos tiempos, procedente de Persia, relata:

 “Según Heródoto, Astiages tuvo un sueño acerca de su nieto Ciro hijo de Mandana y Cambises I. Astiages tomó este sueño como una diabólica profecía, así que ordenó a su cortesano Harpago  asesinar al joven Ciro. Harpago, temiendo manchar su nombre con este infanticidio, secretamente delegó el encargo a un pastor llamado Mitradates. Pero éste, habiendo perdido recientemente a su propio hijo, decidió quedárselo como suyo. Para ello vistió a su verdadero hijo muerto con los ropajes del príncipe y expuso el cuerpo a las fieras del bosque tal y como se le había ordenado hacer con el joven Ciro. El ardid funcionó y Ciro se crio con el pastor.

Pero cuando el joven alcanzó los diez años de edad, se hizo ya evidente que no era el hijo de un pastor. Su comportamiento era demasiado noble, según Heródoto. Por una casualidad Astiages pudo entrevistarse con el niño, e inmediatamente sospechó lo que podía haber pasado al darse cuenta que el supuesto hijo de pastor se parecía a él mismo. Ordenó a Harpago relatar lo que había sucedido realmente, el cual confesó que no había matado al nieto del rey a pesar de que se le había ordenado hacerlo. Ciro recibió un trato favorable y hasta le fue permitido volver con sus verdaderos padres. Harpago, en cambio, recibió un cruel castigo por su comportamiento. Astiages le invitó a un banquete en el que, entre la comida, estaba escondida la carne de su propio hijo, haciéndoselo saber en el momento oportuno.”

Invito al lector a leerla completa en Wikipedia: buscar como Astiages.

Astiages fue el último rey de Media, hijo de Ciáxares, destronado en el 550 a. C. por el persa Ciro II el Grande.

Ya algo enterado de los orígenes de la civilización de Oriente Medio y, más aún, de la del más grande imperio que existiera en esa vasta región, empecé a notar que no se produjo nada nuevo de importancia, en términos arquitectónicos, antes del surgimiento de Mesopotamia (6000 a. C.), comprendido entre la frontera con Occidente y el lejano Oriente. Que lo que se produjo de ahí en adelante fue una continuación de lo surgido en Sumeria, Acadia, y Babilonia. En la que cada cual manifestó su parecer, y en lo sucesivo fueran perfeccionándose. De ahí el símil entre los palacios de todos aquellos imperios. Incluidos los que no pertenecieron al persa.

Las edificaciones de palacios griegas corresponden a la civilización minoica en Creta (2700-1450 a. C.), los palacios micénicos del Peloponeso, y palacios macedonios en el norte de Grecia. Los palacios cretenses, entre los que podemos citar, Knosos, Festos y Hagia Triada son particularmente importantes dentro de lo que constituía la civilización minoica y se situaban preferentemente en la zona oriental de la isla. Entre estos se destaca el palacio de Knosos (2000-1700), por sus grandes dimensiones y estructura laberíntica.

 Palacio Knosos. 

  Apamea (en griego antiguo, Απάμεια; en árabe, آفاميا, Afamia) 300 A.c., actualmente Qal`at al-Madhīq, fue una ciudad siria de la que hoy día solo se conservan las ruinas. 

Nínive (en acadio) 1800 a. C., fue una importante ciudad asiria, dentro de la actual Mosul en Irak, descrita en el Libro de Jonás como «ciudad grande sobremanera, de tres días de recorrido».​ Se encuentra en la orilla oriental del Tigris, con las montañas del Kurdistán al fondo.

Susa (persa, شوش Shush; y persa antiguo Çūšā),( cuyo primer asentamiento (4200-3900 a. C.) fue una antigua ciudad de los imperios iraníes protoelamitas, elamitas, primer imperio persa, seleúcida y parto, y una de las ciudades más importantes del Antiguo Oriente Próximo. Se encuentra situada en la parte inferior de los montes Zagros a unos 250 km al este del río Tigris, entre los ríos Karkheh y Dez, en el sudoeste del actual Irán.

Persépolis (512 a. C.) Conjunto de edificaciones que comprenden los palacios erigidos por orden de Darío I el Grande.

 Zakro (en griego, Ζάκρος), 1900 a. C., es un sitio arqueológico que se encuentra en la costa este de la isla de Creta, en Grecia. Se cree que pudo haber sido uno de los cuatro centros administrativos principales de la civilización minoica.

    Firuzabad (persa فيروز آباد Firouzābād) es una ciudad del centro de Irán en la provincia de Fars. La ciudad está situada a 115 km de Shiraz. Según la historia iraní, Alejandro Magno, ante la incapacidad de adueñarse de la ciudad, construyó una presa atravesando la garganta, y creando un lago en la planillanura que sumergió la ciudad y las ciudades vecinas. El lago subsistió hasta el comienzo del siglo III, cuando Ardacher, el primer monarca sasánida, destruyó el embalse y liberó la llanura.

Palmira (en árabe تدمر Tadmor​ o Tadmir) 268 a. C.,  fue una antigua ciudad situada en el desierto de Siria, en la actual provincia de Homs A 3 km de la moderna ciudad de Tedmor​ o Tadmir, (versión árabe de la misma palabra aramea “palmira”, que significa “ciudad de los árboles de dátil”). En la actualidad sólo persisten sus amplias ruinas que son foco de una abundante actividad turística internacional.

  Senaquerib (Acadio: Śïn-ahhe-eriba, “Sin ha reemplazado a mis hermanos (perdidos) por mí”) fue rey de Asiria desde el 12 de Av (julio-agosto) de 705 a.C. hasta su muerte, el 20 de Tevet (diciembre-enero) de 681 a. C., así como de Babilonia entre 705 y 703, y nuevamente desde 689 a. C. hasta su muerte. 

Sargón II (a la derecha) con su hijo el príncipe Sennacherib en un bajo relieve de Dur-Sharrukin (Museo el Louve)

Babilonia (akkado-babilonio Bābili o Babilim) surgió  en el Siglo VII a. C., con una extensión cercana a las 850 hectáreas (unas 400 de ellas protegidas por el perímetro interior de murallas), Babilonia se convirtió en la mayor ciudad de Mesopotamia, superando a la capital asiria Nínive. El imperio babilónico fue sucedido por el persa tras las conquistas de Ciro II el Grande.

  Apamea actualmente Qal`at al-Madhīq, (300 a. C.) fue una ciudad siria de la que hoy día solo se conservan las ruinas. Está situada a unos 50 km. de la actual Hama, junto al río Orontes. En época persa era conocida como Pharnaké.

Todos estos palacios, de los que solo Knosos y Zakros  corresponden a Creta (Grecia), son de diferentes ciudades antiguas de Asia Menor. Estos impresionantes palacios son una muestra de la grandeza de aquellas civilizaciones y de su gente, cuya arquitectura todavía nos sorprende, dados los avanzados conocimientos de la construcción, así como distribución de los diversos espacios, de acuerdo al uso de los mismos.

Continuando mi búsqueda relacionada con la arquitectura persa encontré, para mi satisfacción, el siguiente documento, que podrán verlo en el link que aparece a continuación. Del que extraje algunos párrafos para quienes no pueden verlo completo.

http://www.sedhc.es/biblioteca/actas/CNHC4_085.pdf

Actas del Cuarto Congreso Nacional de Historia de la Construcción, Cádiz, 27-29 enero 2005, ed. S. Huerta, Madrid: I. Juan de Herrera, SEdHC, Arquitectos de Cádiz, COAAT Cádiz, 2005.

La influencia persa en el origen de la arquitectura gótica: Dieulafoy y su tesis Elena Pliego de Andrés, Alberto Sanjurjo Álvarez

“Auguste Choisy en su libro «El arte de construir en Bizancio» presenta las inéditas conclusiones del trabajo que un joven ingeniero, Marcel Dieulafoy, está desarrollando en Persia (Choisy [1883] 1997, 191). ¿Quién era Marcel Dieulafoy y en qué consistían sus investigaciones? En el debate surgido en la segunda mitad del siglo XIX en Francia en torno al origen de la arquitectura gótica, Viollet-le-Duc jugó un papel decisivo. Uno de sus discípulos, Marcel Dieulafoy, realizó dos expediciones a Persia (1881 y 1885) para buscar pistas de ese origen. Nuestra comunicación intenta poner de relieve la figura de este ingeniero francés que, en compañía de su mujer, Jane Dieulafoy, dedicó su vida a relacionar el arte oriental con Occidente.

Viollet, inicialmente, era partidario de la teoría que atribuía un origen exclusivamente francés a la arquitectura del siglo XII. Entre los años 1844 y 1847 escribió una serie de artículos en «Annales archeologiques», publicación dirigida por Alphonse Didron Ainé, en los que se opone a cualquier influencia oriental en el arte gótico (García 1996, XXI)

Sin embargo en las investigaciones de De Vogüé y Duthoit, que darían como fruto el libro «Syrie centrale; architecture civile et religieuse du 1er au VIIe siè- cle», se describen unas iglesias del siglo IV donde aparecen formas características de la arquitectura ojival (De Vogüé y Duthoit 1865). A raíz de estos descubrimientos Viollet (1868, 479) cambia de opinión y en el artículo dedicado a las bóvedas de su diccionario dice que las cruzadas y la arquitectura oriental son los dos factores importantes de la transformación gótica. En medio de este debate sobre los orígenes del arte gótico, surge la idea en Dieulafoy de iniciar una investigación acerca de la posible influencia oriental, Viollet le anima y le sugiere que centre esta búsqueda en Persia (Dieulafoy 1884a, 5:146). Gracias a sus investigaciones previas sobre el arte musulmán en España, África del norte y Egipto, Dieulafoy obtiene del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes la misión de estudiar en Persia los monumentos construidos en la época sasánida del tercer al séptimo siglo de nuestra era. En febrero de 1881, el matrimonio Dieulafoy se embarca rumbo a Irán haciendo escala en Atenas y Constantinopla. Desde el Caucaso hasta el Golfo Pérsico, atravesando Persia, Caldea y Susiana, recorrieron durante 14 meses las mezquitas de Chiraz e Ispahán, las ruinas aqueménidas de Persépolis y de Susa, los palacios sasánidos de Firuzabad y de Sarvistan, Ctesiphon y Bagdad (Diehl 1920).

Este primer viaje a Persia del matrimonio Dieulafoy supone, dentro de sus investigaciones, una revisión crítica de las teorías basadas en los principios del arte persa, de su cronología y de su historia. A este le seguirá un segundo periodo centrado en las excavaciones de Susa.”

No estaba yo tan perdido cuando intuí que la arquitectura oriental había influido en la occidental. Ello así en lo referente al gótico. Sin que sepamos en cuales otras variantes arquitectónicas pudo la persa haberle servido de inspiración. De ahí que lo expuesto en este documento redactado por grandes maestros de la arquitectura universal, como es el caso de Viollet-le-Duc, complace, sobremanera, a este humilde autodidacta.

A continuación dos videos que invito a verlos. A mí me impresionó lo que vi. Espero que a ti también.

https://www.youtube.com/watch?v=CQad331k1Hw

Si te gustó, no te pierdas este.

https://www.youtube.com/watch?v=3fdJNjF0lcY