TRES EDIFICIOS AL INICIO DEL SIGLO XX

Inicio el 2018 con un tema que tenía guardado desde hace algún tiempo, y decidiera sacarlo a la luz con el propósito de no dejar pasar mucho tiempo alejado de algo que me ha llevado a comunicarle a quienes tienen algún interés por visitar mi página web. (manueldelmonte.wordpress.com). Para poder publicarlo tuve que acudir a mi archivo, cuyo texto y fotografías mantenía reservados, y editarlo con fines de actualizarlo.

Actualmente estoy vacacionando durante los días finales del 2017, e iniciales del 2018, en Calabasas, una encantadora ciudad ubicada en el condado de Los Ángeles en el estado de California, donde viven mi hija Gricel con su esposo, Mehran, y sus dos hijos, Keanu y Leila.

En esta oportunidad voy a referirme, muy sucintamente, a lo ocurrido en términos arquitectónicos a principios del Siglo XX en la ciudad de Santo Domingo, la más antigua (1502) de las fundadas por los conquistadores españoles en el Nuevo Mundo, y poseedora de un envidiable legado arquitectónico que había permanecido casi intacto hasta los inicios de dicha centuria.

Razones de índole social, política, económica y cultural, ocurridas al través de su convulsionada historia de abandonos, destrucciones y cesiones. De invasiones, confrontaciones intestinas, incapacidad gubernamental, desinterés ciudadana, y cuantos motivos más pueda imaginarse el lector, la mantuvieron atrasada hasta la llegada de un fallido intento por sacudirse, a partir de la segunda década del mencionado siglo.

Para darse una idea de lo que estoy tratando de darme a entender solo tenemos que mirar hacia la vecina isla de Cuba, la que no obstante sus inevitables contratiempos, comunes en todos los territorios conquistados por España, se mantuvo como su colonia exclusiva hasta lograr su independencia a principios del Siglo XX. Cuya relativa estabilidad le permitiera alcanzar un incomparable desarrollo regional.

Siempre he oído decir que las casas cubanas fueron más amplias que las de sus contemporáneas en Santo Domingo y Cartagena de Indias. Por otro lado los códigos barrocos se conjugan con los de otros estilos y surge lo que se ha dado en llamar el barroco cubano. El Neoclásico en La Habana del Siglo XIX es testigo de un notable crecimiento y transformación. Se produce una alta concentración de edificaciones y se intensifica el proceso de otras nuevas. Por otro lado el Art Nouveau y el Art Decó, y más adelante el Modernismo y el Racionalismo, le conceden a la pujante ciudad  un estilo más europeo, que es frenado a partir del estallido de la Revolución Castrista, todavía imperante.BARROCO CUBANO

Capitolio Nacional, Centro Gallego, Parque Central

En términos de las continuas situaciones deplorables que ocurrían en nuestro país, en gran medida  debido a la situación política y a la constante indiferencia ciudadana que no tuvieron la entereza de hacer lo que procedía continúa la destrucción a que estaba siendo sometido el valioso patrimonio arquitectónico de su antigua capital, del que aún personalidades dotadas de cierta cultura, y hasta algunos ciudadanos titulados de ingenieros y arquitectos, contribuyeron a su desaparición. Legando a las futuras generaciones una pobreza arquitectónica digna de que se haga algo con ella.

Mientras se destruía una gran parte de las ruinas del Hospital de San Nicolás de Bari para edificar un templo católico en su lugar, se desfiguraba el que llegara a ser primer palacio consistorial del Nuevo Mundo, y se demolían infinidad de casas particulares, se procedía a edificar cantidad de mediocres edificaciones, ignorándose o desestimándose el valor de lo que desaparecía, la ciudadanía no se hacía sentir para tratar de frenarlo.

Continuando tan deplorables acciones hasta finales de la década de los años setenta del pasado Siglo XX, cuando fue desmantelada una hermosa glorieta, construida a principios de dicha centuria, para levantar algo poco agraciado al que se le ha otorgado la designación de Altar de la Patria.

GLORIETA

MAUSOLEO

Para las fechas a las que voy a referirme a continuación, todo parecía que empezaban a soplar aires nuevos traídos de otros lugares del Mundo, que comienzan con la llegada de unos planos desde los Estados Unidos, encargados por la firma Cerame & Company de Puerto Rico. Convirtiéndose en uno de los  primeros hitos arquitectónicos de la calle El Conde, que tratan de cambiar su perfil urbanístico integrado por modestas edificaciones de carater civil no tan antiguas.

EL CONDE PRINCIPIOS DELSIGLO XX

Calle El Conde, 1910

Aparentemente de tres niveles ocultando, parcialmente, un cuarto detrás de una gran cornisa, surgió el Edificio Cerame, construido en al año 1923 por el ingeniero español, Benigno Trueba Soares. Actualmente sumido en un total abandono, como casi todo lo que existe de algún valor en la antigua arteria. Es de esperarse el surgimiento de una nueva clase empresarial, que aunque no le atraigan las inversiones en bienes raíces, al menos sirva para contribuir con el mejoramiento de la imagen de la importante arteria del centro histórico, que hasta estos momentos a ningún gobierno o sector privado le ha interesado enfrascarse.

edificio-cerame-1

Edificio Cerame

thumbnail_thumbnail_edif. cerame

CARAME

Cinco años más tarde, en 1928, otra firma extranjera, esta vez española, levanta el más alto e imponente edificio existente hasta mucho tiempo después en la Ciudad Primada. Se trata del Edificio Baquero, propiedad de la familia del mismo nombre, que fuera comisionado al ingeniero Trueba Soares, el mismo del Cerame. Al igual que el Edificio Diez, propiedad de la familia Diez, construido un año después. Es decir en 1929.

thumbnail_BAQUERO

Edificio Baquero

thumbnail_thumbnail_EDIFICIO BAQUERO

thumbnail_EDIF. DIEZ

Edificio Diez

thumbnail_DIEZ

Tanto el Baquero como el Diez, lo mejor que tenemos en términos del Neoclasicismo español, permanecen abandonados  desde hace años, mostrando un penoso deterioro en sus hermosas fachadas, únicas en su estilo existentes en Santo Domingo, al igual que de sus deprimentes interiores.

Suerte corrida, igualmente, por otras dos edificaciones, pertenecientes a años posteriores. Tales como la Casa Plavime, diseño Art Decó de los arquitectos Leo Pou Ricart y José A. Caro Álvarez, construido en el año 1936, y seguido tres años después por el Edificio Copello, diseñado por el arquitecto Guillermo González Sánchez, e inaugurado el 16 de agosto de 1939, que incluye en su historial el haber sido el primer edificio con características racionalistas, además de objeto de la leyenda de las botijuelas, para mí una ficción.

Al igual que los tres edificios antes mencionados, y la mayoría de los existentes en la importante arteria, no hay rezón para que el Casa Plavime y el Edificio Copello, permanezcan en las condiciones en que se encuentran desde hace tiempo.

EDFICIO PLAVIME

Casa Plavime

COPELO

Edificio Copello

RACIONALISMO EN BS. AS.

Ejemplar del Racionaliso en Buenos Aires, Argentina.

Últimamente he estado leyendo, no sin el descreimiento con el que nos han acostumbrado los últimos gobiernos, informaciones relativas a un nuevo proyecto tendente a rescatar la histórica vía, esperando que no vuelvan a sorprendernos con el “paño con pasta” aplicado a una cantidad de edificaciones coloniales, que he comparado con “sepulcros blanqueados”, en cuyos trabajos se han invertido importantes sumas de dinero prestado.

Con todo el respeto que me merece el recuerdo de lo ocurrido en el 1965, al igual que la ocupación del Copello por las fuerzas nacionalistas, que con tanto ardor es clamado por una mayoría del pueblo dominicano, no obstante disiento de la idea de que este sea aprovechado para instalar un museo de aquella gesta. El presidente del Senado, Reinaldo Pared Pérez, garantizó ayer que ese organismo aprobará en los próximos días un proyecto de ley que busca convertir el edificio Copello en la sede del Museo de la Gesta Patria de Abril. Listín Diario, 19 de marzo de 2010.”  

La que fuera durante mucho tiempo el centro comercial, en el que se encontraban las principales tiendas y otras dependencias de Santo Domingo, actualmente, convertido en lo que nunca debió haber sucedido, debería dársele una nueva oportunidad de volver a ser, si no lo que fue, en algo especial donde residentes y turistas puedan ir a pasear, y obtener mercancías especiales, de la misma manera que lo pueden hacer los ciudadanos que disponen de centros históricos de categoría similar al nuestro.

 

 

 

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s