LA NEGRETA (3)

                                          HISTORIA DE LA ESCLAVITUD

                             DE LA RAZA AFRICANA EN EL NUEVO MUNDO

                          EN ESPECIAL EN LOS PAISES AMÉRICA-HISPANOS

                                                  POR: JOSÉ ANTONIO SACO

Autor de la Historia de la Esclavitud desde los tiempos más remotos hasta nuestros días.

“Si en la antigüedad fue “Sinope” la madre de las colonias griegas en el Asia Menor, con igual razón puede decirse en la edad moderna que la isla Española lo fue de las colonias hispano-americanas.

Antes de la conquista de Cuba, todas las expediciones para descubrir ó colonizar, ó salieron directamente de sus puertos ó siempre tocaron en ellos las que de España partían. Aun después de la conquista de Cuba, nuevas expediciones dieron la vela en La Española, ya para descubrir, ya para saltear indios y para colonizar.”

“Los primeros religiosos de la Orden de Predicadores que á la Española pasaron en 1510, abrazando la defensa de los indios con un fervor digno de los primitivos tiempos de la iglesia, expusieron al Rey la necesidad de aliviar la suerte de aquellos infelices. Dictáronse al intento varias providencias en 1511, y una de ellas fue, que como el trabajo de un negro era más útil que el de cuatro indios, se tratase de llevar á la Española muchos negros de Guinea.”

Los dos párrafos anteriores pertenecen a “La Historia de la Esclavitud”, por D. José Antonio Saco. Queda claro lo de las primacías que nos han querido escamotear. Incluyendo la de los esclavos traídos al Nuevo Mundo.

Volver a preocuparme por algo que debe tener un valor incalculable para nuestra historia y, por ende, para todo lo que redunde en beneficios para nuestro país, me he visto precisado, sin graduarme de historiador, a zambullirme en el submundo de la investigación de lo que se ha escrito con relación a la historia de la esclavitud africana en el Nuevo Mundo, particularmente, en La Española o Santo Domingo.

Mi sospecha e inquietud consiste en algo que ha pasado casi desapercibido, y que se encuentra, según mi percepción, en la barriada de Santa Bárbara, prolongación más antigua de la Ciudad de Ovando. Se trata de la llamada NEGRETA, de la que adelanté unos apuntes en mis dos artículos recién publicados en mi blog. Del lugar donde se encuentra, y de sus posibilidades en convertirla en una de nuestras principales atracciones. Y la necesidad de que el gobierno se ponga las pilas. O las deposite en  gente seria, preparada, y amante de su patria, y de su historia.

¿Cómo es posible que algo tan importante, que tenemos, sin saberlo, frente a nuestras propias narices, y no hayamos sido capaces de sacudirlas, como lo hubieran hecho ciudadanos de otros países? En cambio, nos la pasamos ocupándonos de otros asuntos mucho menos relevantes. Auxiliándome de libros de historia, y del Internet, me he pasado horas tratando, infructuosamente, de encontrar algún dato conteniendo alguna descripción de la existencia de esa edificación.

No podía pasar por alto lo que dice Luis Alemar de la Negreta, que encontramos en “La Ciudad de Santo Domingo”, publicada por primera vez en 1943 bajo el título de “Santo Domingo-Ciudad Trujillo”.

“La primera calle, de poca extensión, casi al Noroeste de la ciudad es bastante antigua y se nombra hoy General Gabino Puello. Su nombre primitivo era de La Negreta, siendo el origen de dicho nombre, según afirma la tradición, el haber existido por allí un edificio destinado, en los primeros días de la colonia, a la guarda de esclavos negros, señalándose todavía unas ruinas al final de dicha calle, y que el pueblo desde tiempo inmemorial designa con el nombre de la “Casa del Diablo.”

“Con la denominación de La Negreta, (nos dice Alemar) fue conocida esta calle hasta el año 1897.”

Quedaría inconclusa esta narración si no dijera que la mención que hace Alemar de haber existido en la calle General Gabino Puello, un edificio destinado a la guarda de los esclavos negros, quedaría coja, si no dijera que algunos trozos de sus muros aparecen a simple vista en dicha calle, y otros presumimos haberlos encontrado en la calle General Cabral, paralela a la otra. Es decir, que recorren entre las dos calles, a mitat de la manzana.

la-negreta-3 la-negreta-10)

1. Esquina conformada por dos muros de La Negreta que se encuentra en la calle Gabino Puello. Un lado corre en dirección Sur, el otro, Oeste. Y porción del que suponemos pertenece mismo muro que aperece a mitad de la manzana.

2. Otra porción de los muros se encuentra en el patio de la casa sin número de la calle General Cabal, que según mi apreciación divide esta propiedad de la vecina, llegando hasta esa calle. 

 la-negreta-11

Fachada de dos casas ubicadas en la calle General Cabral, separadas, según mi percepción, por el muro perteneciente al extremo oriental de La Negreta.

calle-general-cabral-fuerte-de-la-carena-06-3-17-2013  

celle-gral-cabral

Calle General. Cabral

calle-colon

Calle Colón

calle-gabino-puello  calle-i-la-catolica

Calle Gabino Puello                              Calle Isabel La Católica

Los linderos de la manzana en que se encuentran los restos de la Negreta son, siguiendo las manecillas del reloj: las calles General Cabral (Sur), Colón (Este), Gabino Puello (Norte), e Isabel La Católica (Oeste).

A continuación me complace dar a conocer la obra de un eminente autor cubano, que por su interesante y extenso contenido sobre lo ocurrido en La Española, a propósito de la esclavitud africana, me he permitido anexar en esta elucubración. Como el texto de la misma es bastante extenso, sugiero dar lectura, al menos, al LIBRO II, desde la página 57 en adelante.

Y no es que haya querido insinuar que otros historiadores no han hecho trabajos similares. Lo que para mí ha sido novedoso es la secuencia lograda por José Antonio Saco al narrar desde el principio todo lo que pudo encontrar para definir que en La Española o Santo Domingo, se produjeron todas y cada una de las primacías americanas. Incluyendo la trata de esclavos africanos, desde la llegada de Colón hasta la diseminación del negro por el Nuevo Mundo. Con la excepción del lugar donde estos eran arrojados una vez llegados a la incipiente Ciudad del Ozama.

¿Habrá sido esa omisión fruto de la inexistencia de la llamada Negreta, o del poco interés de los primeros cronistas en narrar lo relacionado con la misma? Y, por vía de consecuencia, los historiadores han omitido su existencia. La mayoría de los cuales no han hacho más que repetir. Es a nosotros los dominicanos a quienes corresponde dar respuesta. Y para ello no se necesita hurgar más en documentos antiguos. En cambio, lo que necesitamos es meter las narices donde sospechamos que existen. ¿Y qué mejor que en las propias entrañas del maltratado terruño primado?

No obstante ello, sabedor de lo poco que puedan interesarle estas reflexiones a las actuales autoridades gubernamentales, no cejaré en mi intento por encontrar una solución. O, de lo contrario, aunar esfuerzos para comprobar mi percepción, y demostrar con hechos, no con palabras, que la existencia de muros sospechosos, además de la leyenda popular, y lo comentado por Alemar, demuestran que es plausible que nos envolvamos en un proyecto que sería sumamente atractivo para el desarrollo cultural, científico y económico de la República Dominicana. Y, por supuesto, turístico.

Clik en el link, y si te interesa, ve directamente a su lectura, a partir de la página 57 del Libro II.

 

http://www.latinamericanstudies.org/book/Historia_de_la_esclavitud.pdf

 

   

 

 

 

 

IGLESIA DE REGINA ANGELORUM SANTO DOMINGO

iglesia-regina-2

Ya quisieran los demás países de la región del Caribe poder tener dentro de su legado monumental un templo como el de Regina Angelorum. Primer recinto de monjas de la Ciudad Colonial de Santo Domingo. Es una edificación que data del 1564, con un diseño gótico en el que se evidencia parte de la historia de este templo. En el centro de su fachada hay una hornacina de la que está ausente la figura que fue colocada allí.

Tanto la iglesia como el convento se conservaron casi en perfectas condiciones, hasta que en la década de los años cuarenta el convento fue demolido, y construido en su lugar un liceo. Algo que jamás debió haber sucedido.

De este se conservan algunos detalles del claustro, que se pueden ver desde el patio del liceo. Igualmente, permanece en pie el extremo de la fachada del convento, camuflado con un aspecto decimonónico.

iglesia-regina-circa-1943En esta imagen fechada circa 1943, se puede observar, parcialmente, el frente, de un solo nivel, de lo que quedaba del convento. Y entre este y el templo se encuentra, todavía, una porción del convento camuflado con una apariencia de principios del Siglo XX. Que pudo, muy bien, habérsele devuelto su imagen original, cuando fue intervenido en la década de los años noveta. Pero, ya sabrán los lectores la clase de restauración que nos gastamos.

iglesia-regina

En esta se puede ver el Liceo de Señoritas. Y en medio de las dos estructuras el mismo elemento camuflado.

 img-20150619-wa0004

 Aquí vemos el elemento camuflado y “embellecido”

por sus restauradores.

 interior-de-regina-2

Interior de Regina. Gracias a Dios conservado casi intacto.  

 

 

¿QUE HICIERON PARA MERECERLO?

La mayoría de los ciudadanos dominicanos no deja de sorprenderse cuando recorre la ciudad más antigua del Nuevo Mundo, al encontrarse con nombres de muchas de sus calles. Y tal extrañeza no solo les sucede a personas de poca educación o cultura. Aún las que cuentan con un promedio elevado de estas se ven en necesidad de preguntar, o auxiliarse de cualquier manera.

INFORMACIONES DANTESCAS

Para empezar presten atención a la fecha de publicación de esta noticia.

Y para continuar, lean lo que les voy a contar.

DE LO QUE NADIE SE HA ENTERADO

Pasaron los años, pero no así el entusiasmo y los bríos necesarios para continuar insistiendo en lo mismo. En lo que desde 1967 se convirtió en nuestra pesadilla. Sueños cargados de ilusiones, y de realizaciones positivas, que nos habrán de enorgullecer mientras vida tengamos. Pero, a la larga, cargados de una pesadumbre, que ha transformado esos sueños en frustraciones.

En mi anterior elucubración me referí a los cambios que se han venido produciendo en el seno de la sociedad dominicana. Y, por supuesto, en las instituciones que rigen las áreas de nuestras ocupaciones. Cambios que nos han conducido sin darnos cuenta a una vulgar cualquierización, que de un avanzado grado de civismo y adopción de las normas de existencia civilizada, á descendido a niveles insospechados.

Esta vez he querido referirme al comportamiento que asumimos desde que empezamos a darle frente al problema relacionado con nuestro patrimonio cultural, del que no solo hubimos de ocuparnos de su rescate y puesta en valor, proponiendo ideas y proyectos, muchos de ellos exitosos, sino, igualmente, a tratar de infundir esos sentimientos en la consciencia de los que nos han rodeado. Y, por qué no, de la legión de los indiferentes.

De esos valores, imperceptibles pero reales, es a los que me he querido referir al recordar actividades como las dos antes comentadas. Desde una simple comunicación particular, que encerraba mucho más de lo notorio a simple vista, hasta una atención especial, a quien había manifestado  su apoyo a nuesta causa, pasando por diversos tipos de actividad comunicacional, que nos permitieran a mí, y a la misión que llevé a cuestas, situarla en un lugar de primacía, similar a cualquier otra que conlleve al desarrollo de nuestro vapuleado país.

Mantenido “afueriado” de la actividad a la que me enganche hace más de cincuenta años, en el transcurso de la década de las últimas décadas del siglo pasado, volvimos a la carga con dos iniciativas nuevas. Una conocida como Comité Gestor Pro Turismo Cultural y de Ocio, y otra, más técnica, Asociación para el Desarrollo de la Ciudad Colonial de Santo Domingo. Ambas compuestas por personas calificadas e identificadas con el tema, a las que cedierom, generosamente parte de su tiempo.

Toda una diversidad de actividades fueron desarrolladas en termino de unos cuantos años, que a la postre no sirvieron para nada. No así el resultado de infinidad de encuentros positivos, entre las cuales se suscitaran algunos de índole social, como el que tuvo efecto en mi residencia de la Ciudad Colonial, con el propósito de presentar dos proyectos a la consideración del Vicepresidente de la República Dr. Rafael Alburquerque, y al Ministro de Hacienda, Vicente Bengoa, entre otros funcionarios, que fuera ambientado como un ágape en  el que se degustó una suculenta paella.

alburquerque-4

En el fondo de la foto, se observa la pantalla cerrada en la que se presentaron los proyectos.

alburquerque-1 alburquerque

alburquerque-2

De aquellos momentos han quedado suficientes recuerdos que, años después, he querido ir develando, por aquello de que lo que no se menea se empelota.

 

 

PARA LOS QUE SE LO PERDIERON

Leyendo comentarios en las redes sociales, y viendo lo que muestran, además, los noticieros, y escuchando lo que dice “radio bemba”, no puedo substraerme de comentar el malestar que se viene sintiendo en nuestro medio, a propósito de los cambios de conducta, en casi todos los sentidos. En dos palabras, lo que percibimos es que “todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor” (Cambalache Siglo XX.1954).

No hacen más de cuatro décadas, una ciudad reducida de tamaño, y una sociedad igualmente minúscula, pero inmensa en su comportamiento, le proporcionaba a quienes fuimos crecieron de otra manera, satisfacciones nada comparables a las de hoy.

Para dar una idea posteo sendas misivas relacionadas con las manifestaciones de vida de quienes fuimos formados de otras maneras.

La primera, proveniente de la Señora Graciela Godoy Chotin, a propósito de una nota que le dirigiera con motivo de un obsequio que nos hizo, a raíz de conocerla personalmente, y de iniciado el programa de rescate de nuestra Ciudad Colonia

100_5110

002.jpg

004

Y la segunda, la que nos dirigiera el entonces Embajador norteamericano en nuestro país, como agradecimiento a la cena de despedida que le ofrecimos en nuestro hogar.

005

De izquierda a derecha el Embajadr Meloy, Jr., Del Monte, Embajadora de Holanda, Sr. Lámberti, Ministro Consejero de la Embajada norteamericana, Corlos Rafael Goico Morales, Vicepresidente de la República y Señora Beatriz de Goico, Señora Lamberti. Esposo de la Embajadora de Holanda, y Urania.

A quienes no les sea posible leer el manuscrito de Doña Graciela, escaneado  por mí, traten de ampliarlo en su computadora, o buscar una lupa.

En lo concerniente a la del Embajador Francis E. Meloy, Jr., si podrán leerla fácilmente.

001

He querido meter esta cuña en el paquete de mis elucubraciones, tratando de emular a los ciudadanos de épocas pasadas, quienes por no disponer de facilidades como las de hoy tenían que mandar imprimir libretos, libros, o lo que fuera, para dar a conocer pendejadas como estas, que llenan de orgullo y satisfacción a quienes las producen.

A los demás, que digan o piensen lo que quieran. Que na´e´na´. Que como quiera dicen d´uno.

HOSTAL NICOLÁS DE OVANDO (CUARTA ETAPA)

fachada-del-precioso

Si no lo cuento yo, nunca se sabrá. Y como todas mis cosas, no solo habrán de convertirse en otro de los secretos mejor guardados, sino que la perversidad que anda por ahí lanzará, algún día, otra de las mentiritas piadosas a las que nos tienen acostumbrados los que no hacen nada, ni dejan hacer. Los que viven del cuento, y las botellas remuneradas, como si fueran gente útil.

Cuando me inicié como fundador y director de la Oficina de Patrimonio Cultural (OPC) en junio del año1967, traía bajo del brazo algunas de las ideas de lo que había visto en otras parte del mundo. Siendo una parte importante de ese mundo el Viejo San Juan de Puerto Rico. Donde residí y trabajé por espacio de tres años. Teniendo la oportunidad de pulirme como arquitecto conservador y restaurador, a la sombra de Ricardo Alegría, y de su Instituto de Cultura Puertorriqueña.

hotel-el-convento

Hotel El Convento, Viejo San Juan-

Una de esas ideas consistía en proyectar la conversión de algunas casas coloniales en hostales. Iniciándose el proyecto con las que fueran las de Nicolás de Ovando. Algo similar, pero con su carácter propio, al Hotel El Convento, en el Viejo San Juan, que tenía unos cuantos años actuando, excelentemente, de buque insignia de la hotelería puertorriqueña.

Fue de la manera siguiente como salió de mis mangas el que muy pronto se convertiría en el Hostal Nicolás de Ovando.

Pero, no todo fue saliendo color de rosa, en un país en el que para lograr los objetivos que tienes en mente debes que estar dispuesto a romper corozos, a la vez que hacerte el pendejo, continuando con tus planes sin ni parar para coger impulso. Con el agravante de que esos impulsos deberán estaba respaldados por un mandante, en este caso, el Presidente de la República. Como fuera en mi caso, el Dr. Joaquín Balaguer.

Iniciados los trabajos en 1974, después de armado de la paciencia necesaria para desbrozar el espeso monte que tenía de frente, continuamos sin interrupción  hasta completar la obra, y entregarla para su conducción a la empresa española Luz Internacional, S.A., propietaria entre muchos otros hoteles del Luz Palacio, en la ciudad de Madrid, España, que nos fuera recomendada por el señor Alfredo Sánchez Bella, a la sazón Ministro de Información y Turismo del gobierno del Generalísimo Franco.

Al año y pico de haberse iniciado exitosamente el hostal de sesenta habitaciones, y convertido el Restaurante Extremadura en el buque insignia de la restauración capitalina, los señores Uribe, principales ejecutivos de Luz Internacional, decidieron dejar sin efecto el acuerdo con el gobierno. Lamentable decisión que fuera provocada por el incumplimiento contractual por parte de este.

Entre los puntos que denunciaban los arrendatarios prevaleció el hecho de no habérsele dado cumplimiento a la prolongación del hostal hacia el Sur. Es decir, hacia las casas que fueran, igualmente, propiedad del Comendador, hasta completar unas cien habitaciones. A este importante señalamiento, que fuera acordado para que el establecimiento fuera competitivo, y suficientemente productivo, se sumaba la interrupción del permiso de exoneración de algunos rubros, entre los que prevalecían ciertos productos de la gastronomía española, de casi imposible obtención en el país.

A tan grave decisión le siguieron las desastrosas administraciones de la Corporación de Hoteles del Estado (CORPOTEL), y DIMARGO TOUR, ambas contratadas con el gobierno del Dr. Salvador Jorge Blanco, que dejaron el establecimiento en el lastre. La que yo, como Director de la OPC, por segunda ocasión (1996), me permití desalojar después de inventariar su rico patrimonio artístico, y notar la falta de la mayor parte de este.

Es entonces cuando se inicia un tercer viacrucis, que trae consigo interminables quejas del Cardenal López Rodríguez, de la dirección de la OPC, y otros elementos de apoyo, que concluye con el arrendamiento a la empresa francesa SOFITEL ACCOR, cuyas exitosas operaciones se iniciaron en el año 2002.

Las obras de ampliación se desarrollaron siguiendo el anteproyecto original, que había sido engavetado por culpa del propietario del periódico El Caribe, que no cejara en su intento por boicotear el proyecto desde sus inicios. Los trabajos fueron atinadamente dirigidos por el Arq. Luis Lajara Solá, quien vino desde Francia para hacerse cargo de los mismos, contando con la supervisión de la OPC dirigida por mí.

2975_wlfh_00_p_1024x728

Hostal Nicolas de Ovando Santo Domingo - MGallery Collection

 

No deja de ser una lástima, que tras casi tres lustros de exitosa conducción Sofitel- Accor decidiera abandonar la plaza, lo que yo desconocía hasta hace unos días, y me dejara en estado de shock. La nueva jugada, consistió en el traspaso de una empresa mundialmente reconocida, a otra, HODELPA, Hoteles del País, S.A  que según me he podido enterar va por el mismo camino de éxitos a nivel nacional. A la que además de felicitar, y desearle todo lo mejor en su nueva empresa, expresarle mi firme decisión de colaborar en todo lo que humildemente me fuera posible.

Ya cambiado el establecimiento de la gestión francesa, cuya imagen fue objeto de grandes cambios a los que le fueron impresos durante la administración española, es de esperarse que la que puedan imprimirle los dominicanos se ajuste, aunque someramente, a la que se debió haber mantenido, en su condición de palacio medieval peninsular, que fuera construido, y habitado, por el primer gobernador español, de quien le diera su nombre.

Existen, por solo citar un par de ejemplos, sendos tapices con las armas de Carlos V y Nicolás de Ovando, que muy bien podrían engalanar algunos espacios, sin que se cree anacronismo alguno que estropee la hermosa imagen lograda del antiguo hábitat. Faltando solo el que lleva el escudo de Santo Domingo, que desapareciera, misteriosamente, durante la oscura noche de las administraciones particulares.

En vista del imperdonable descuido de la autoridad llamada a velar por el respeto y desenvolvimiento del monumento, me permito sugerir a los nuevos arrendatarios hacer lo posible por que las cosas marchen como se espera, y como no fueron cumplidas por falta de regulaciones propias de asuntos tan importantes como el que nos estamos refiriendo.

christmas-hostal-ovando-01-11-22-2013cznews

FOTO    Crhistmas…

 

LA NEGRETA (2)

trata1-medium

He quedado gratamente sorprendido con la recepción positiva que le han dado a mi anterior artículo sobre la Negreta (3/9/16) muchos de los que le dan seguimiento a mis elucubraciones. La última de las cuales hube de referirme a un lugar y una edificación que guardan íntima relación con la llegada de los primeros esclavos africanos al Nuevo Mundo. Que es lo mismo que decir, a La Española o Santo Domingo.

Sorprendido por el interés demostrado por algunos, he decidido continuar machacando el tema hasta ver qué resultado obtengo. Esperanzado en provocar una reacción positiva en los dominicanos, de algo que llenaría de orgullo y satisfacción a cualquier ciudadano del Mundo he querido continuar, hoy más que nunca, por el hecho de estarse explotando cuanto se relacione con el patrimonio cultural de los pueblos, y su importancia como atracción turística.

A partir de haber salido ducho artículo, tanto en mi Página Web (manueldelmonte.wordpress.com), como en Facebook, y en los correos electrónicos que acostumbro enviar a los miembros de mi lista de contacto, he tenido que dedicar algún tiempo extra a leer todo lo que encuentre sobre el inicio de la llegada de la esclavitud africana al Nuevo Mundo. Y han de creerme, que nada he podido encontrar sobre esa edificación llamada la Negreta. Ni por supuesto, de la existencia de un lugar donde fueron encerradas las víctimas de lo que llegara a constituirse en un horror de lesa humanidad.

002

Manzana cmprendida entre las calles Isabel La Católica (Oeste), Gral. Gabino Puello (Norte), Colón (Este), y Gral Cabral (Sur). 

Para darle seguimiento al tema, doy a conocer el mismo close-up de una fotografía aérea más descriptiva que la que publiqué en mi anterior artículo. En esta delimité el área en que se pude advertir, con gran dificultad, la existencia de muros pertenecientes a la llamada “Casa del Diablo”. Consistente esta en parte de la manzana comprendida entre las calles Isabel La Católica, Gabino Puello, General Cabral, y Colón. Además, permite con un clik en el link anexo, ver el nombre de cada calle, sector o edificación contenidos en el mismo.

https://www.google.com/maps/@18.4763936,-69.8867921,384m/data=!3m1!1e3?hl=es

De tal magnitud ha sido mi satisfacción, que algunas de las personas que se han comunicado con migo me  han ofrecido colaborar, desinteresadamente, para que un proyecto de la magnitud de mi propuesta sea hecho realidad. De manera  similar al que desarrolláramos en el sector de La Atarazana (1968-1978).

Sería entonces cuando se podría hablar de la “Ruta del Esclavo Africano” en el Nuevo Mundo. A la que a continuación se añadiría la “Ruta de los Ingenios” coloniales. Algo de lo que se ha hablado mucho, y no se ha hecho nada que no sea realizar intervenciones dudosas en algunos de estos.

Invito al dominicano sensato a unir esfuerzos para no solo tratar de rescatar La Negreta y el área circundante, sino todo lo que está pidiéndolo a gritos. Y evitar que manos inexpertas continúen destruyendo nuestro patrimonio.

A continuación algunos párrafos de diferentes opiniones que, como he dicho, muy poca luz arrojan al misteriosos proceso de la llegada de los esclavos africanos a la isla Española.

la-negreta-14

“Los esclavos traídos a Santo Domingo procedían de diversas zonas de África y, por tanto, pertenecían a culturas diferentes. En las primeras épocas esos esclavos eran ladinos, es decir, nacidos en España y cristianizados, pero a medida que el tráfico y comercio se intensificaban y las autoridades de la colonia reclamaban más mano de obra servil para las plantaciones y otros quehaceres, se permitió la introducción de negros bozales, importados directamente de África.

El negro africano llegó, pues, a Santo Domingo, en calidad de esclavo, y fue él quien completó, con su trabajo forzado, la actividad del español conquistador. Es por tanto la situación de esclavitud la que marca, como trazo fundamental, la presencia del negro en la Isla. Como esclavo, y a causa de esa situación, el negro arribó a América con sus culturas quebrantadas. Arrancado por la fuerza de su tierra, transportado y trasplantado a un nuevo hábitat, obligado a integrarse a una sociedad que no era la suya y en la que se encontraba en una posición de absoluta subordinación económica y social, el negro africano vio así destruida su organización tribal y política, sus formas de vida familiar y, en fin, todas sus estructuras sociales originales.” (Carlos Esteban Deive)  Artículo aparecido en Boletín del Museo del Hombre Dominicano – Año VIII, Núm. 12 (Enero 1979)

330px-navionegreiro

“En 1501, los monarcas españoles, Fernando e Isabel, concedieron el primer permiso a los colonizadores del Caribe para importar esclavos africanos, los cuales comenzaron a llegar a La Española en 1503. Estos africanos han tenido la influencia racial más dominante, y su rica y antigua cultura ha tenido una secundaria influencia sobre el carácter cultural de la moderna República Dominicana. En 1510, la primera gran expedición, que consistió en 250 negros ladinos, llegó a La Española desde España. Ocho años más tarde los esclavos de origen africano llegaron a las Indias Occidentales. La caña de azúcar fue introducida a La Española desde las Islas Canarias, y el primer ingenio azucarero en el Nuevo Mundo fue establecido en 1516, en La Española.”(Wikipedia Historia de la República Dominicana.)

la-negreta-13

“La nave infernal 

La corte española aceptó la propuesta, cosa que para los indígenas no significó demasiado: a lo sumo disminuyó un poco el altísimo índice de mortandad, pues de esclavizados pasaron a ser “encomendados” a los conquistadores para que éstos los cristianizaran… a cambio de trabajo. 

La llegada de un barco no suponía la venta inmediata: los esclavos eran alojados en barracones -tan hacinados como en las naves-, donde pasaban un tiempo de cuarentena pera evitar riesgos de epidemias. También era el período de “engorde”, pues si durante el viaje a veces los llevaban a cubierta para evitar que sus músculos se atrofiaran, ya en tierra los alimentaban un poco más para poder mostrarlos vigorosos. Todo esto era parte de un tratamiento “cosmético” -que incluía maquillaje para disimular las heridas y la unción de aceite para resaltar los músculos- destinado a encarecerlos.”

A continuación la obra de un autor cubano, que por su interesante contenido me he permitido dar a conocer. Como el texto de la misma es bastante extenso, sugiero dar lectura al LIBRO II, desde la página 57 en adelante.

http://www.latinamericanstudies.org/book/Historia_de_la_esclavitud.pdf

 

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

HISTORIA

 

LA NEGRETA

Que los esclavos africanos fueron traídos a La Española antes que a ningún otro territorio del recién descubierto Nuevo Mundo, es harto conocido entre los dominicanos con ciertos conocimientos de su historia. Es sabido, igualmente, que fueron traídos con el propósito de reemplazar la mano de obra aborigen, muy particularmente, para la producción azucarera que hubo de iniciarse en esta isla. Lo que no es casi conocido es la existencia de un lugar al que eran conducidos y encerrados los esclavos una vez en el territorio antillano, antes de ponerlos a la venta.

En esta oportunidad no me voy a referir a la historia del complicado proceso mediante el cual fue concebido el proyecto de embarcar negros africanos, y conducirlos como esclavos al Caribe. De eso se ha derrochado suficiente tinta por parte de  historiadores y especialistas en el tema.

Lo que me ha provocado escribir estas breves líneas ha sido el haber vuelto al lugar donde se ha relatado que fueron traídos esos esclavos al recién colonizado territorio insular antillano. Primero en el que se introdujo la caña de azúcar, y se  produjo el dulce. En fecha que ha sido manejada de diferentes maneras por quienes escribieron los primeros relatos de tan interesante tema, es bien sabido que durante los albores de establecida la Ciudad Primada llegó el primer contingente de africanos a la ría del Ozama.

esclavos_azucar

Para ubicarlos fue construido un galpón en la ribera occidental del caudaloso río, en cuyo territorio el Gobernador Frey Nicolás de Ovando levantó la nueva capital de La Española en 1502. Dicho galpón, conocido como La Negreta, y cuya  configuración y dimensiones se desconocen, se encuentra, según la leyenda, y hemos podido identificar, parcialmente, en la barriada de Santa Bárbara, contigua a la de la Atarazana. Sin que hasta el momento nadie haya dado seguimiento al proyecto de rescate del sector, iniciado en 1968 por la Oficina de Patrimonio Cultural (OPC).

MAQUETA

Ayer, mientras realizaba uno de mis poco frecuentes recorridos por la Ciudad Colonial, casi sin proponérmelo volví a visitar el lugar adonde había estado varias veces durante mi estadía en los predios del sector que había empezado a recatar, y tuve que dejar a medias.

LA NEGRETA

LA NEGRETA (2)

Fotografías toadas hace unos años en las que se pueden apreciar parte de los muros de la Negreta, que todavía se conservan semi ocultos.

100_5097

 

Esta fotografía, tomada esta mañana, todavía se observa un trozo del muro, ya casi totalmente cubierto por obras que lugareños han venido realizándo día tras día.

En un close-up que hice de una vista aérea del área donde se encuentran los supuestos restos de La Negreta, muestro el lugar en cuestión, que aparece en el extremo derecho, en primer plano, consistente en la manzana comprendida entre las calles General Cabral, Gabino Puello, Colón, e Isabel La Católica, en la que es posible ver algunos restos de los muros.                    .

FOTOGRAFIA AEREA DE LA CIUDAD COLONIAL (3)

Detrás del triángulo conformado por las calles Colón, que corre junto a la reconstruida muralla, Gabino Puello, y Jacuba, se encuentra la manzana donde aparecen restos de muros de La Negreta.

Esta calle, más bien callejón, actualmente sin salida, es la que los dominicanos han decidido bautizar con el nombre de Descubridor. ¡Increible¡

En aras de poder rescatar lo que queda de tan interesantes ruinas sería necesario adquirir una buena parte de la manzana antes mencionada. La que después de despejada de las precarias construcciones levantadas sobre las posibles ruinas, se procedería a efectuar una cuidadosa excavación arqueológica, y tomar una decisión de lo que corresponda hacer.

De esta forma la Ciudad Colonial dispondría de una gran atracción turística de características únicas en América. Y crearía nuevos motivos para continuar investigando el tema, que tanto interés conlleva en momentos en que la negritud sea colocada donde corresponde, y demuestre con hechos, no con palabras, que el proceso de la esclavitud en el Nuevo Mundo fue iniciado en estas tierras de primacías, de la que muy pocos investigadores internacionales se han interesado.

A continuación algunos comentarios, en los que muy brevemente  se menciona la importancia de Santo Domingo en la historia de la esclavitud africana en el Nuevo Mundo.

 “Los esclavos eran usados habitualmente en las haciendas así como en la minería americana. Los primeros esclavos fueron solicitados por los frailes franciscanos y la Real Audiencia de Santo Domingo para trabajar en las plantaciones. Luego fueron solicitados por México, Perú, y Río de la Plata

“En 1501, los monarcas españoles, Fernando e Isabel, concedieron el primer permiso a los colonizadores del Caribe para importar esclavos africanos, los cuales comenzaron a llegar a la isla en 1503. Estos africanos han tenido la influencia racial más dominante, y su rica y antigua cultura ha tenido una secundaria influencia sobre el carácter cultural de la moderna República Dominicana. En 1510, la primera gran expedición, que consistió en 250 negros ladinos, llegó a La Española desde España.”

La terrible historia de la esclavitud negra en América comienza en el Caribe, concretamente, en la isla “La Hispaniola “, que hoy comparten la República Dominicana y Haití. Fray Bartolomé de Las Casas, obispo de Chiapas (1474- 1566), se opuso a la explotación de los indios, provocando así, paradójicamente, la importación de negros africanos para las encomiendas: latifundios trabajados por la mano de obra indígena. Los negreros llegaron a comerciar con la vida de más de 15 millones de personas, entre 1509 y 1890. Se trata de uno de los episodios más vergonzosos de la historia de la humanidad“. (“Historia del milenio”, Miguel Ángel Mellado, Madrid, 2001).

 “Los primeros esclavos en el Caribe fueron traídos a esta isla, llamada entonces La Española, en 1502. Para 1530 se había “institucionalizado” la trata de negros para el resto del Caribe y de América.”

http://www.elcaribe.com.do/2012/06/29/negros-caribe.-comprados-esclavizados#sthash.Dn9DyerL.dpu.

“Entre 1515 y 1518, cuando se discutió en la Española acerca de la necesidad de importar negros esclavos para los ingenios azucareros, hubo vecinos que aconsejaron que los esclavos se adquirieran directamente de África y no en España.” (Frank Moya Pons: “La Cultura Cimarrona” y “Los Primeros Cimarrones”)

 “La primera calle, de poca extensión, al Noroeste de la ciudad es bastante antigua y se nombra hoy General Gabino Puello. Su nombre primitivo era de La Negreta, siendo el origen de dicho nombre, según afirma la tradición, el haber existido allí un edificio destinado a la guarda de los esclavos negros, señalándose todavía unas ruinas al final de la calle….y que el pueblo designa con el nombre de la Casa del Diablo.” (Luis Alemar, La Ciudad de2 Santo Domingo.)