UN PERSONAJE IGNORADO

Felix Benitez Rexach (Medium)

En días pasados conversando con unos amigos, surgió el tema concerniente al ingeniero que había construido una emblemática residencia en el sector de Gazcue en Santo Domingo. Y que por una de esas circunstancias de la vida su viuda la hizo desaparecer. Se trata del Ing. Félix Benítez Rexach, y de su residencia de la calle César Nicolás Penson, en tiempos de la dictadura de Trujillo. Lamentablemente, no he podido conseguir una foto del exterior, por lo que me he visto en la necesidad de publicar una de sus interiores. En el que, por cierto, se puede apreciar la madera de caoba, y el esmero con que fuera construida.

untitled (Small)

Foto cortesía del Arq. Gustavo (Cuquito) Moré.

Le comentaba a esos amigos, que ocupando por segunda vez la dirección de la Oficina de Patrimonio Cultural (OPC), de 1996 a 1998, recibí una llamada del entonces Secretario de la Presidencia, Lic. Danilo Medina, en la que solicitaba mi opinión de la edificación que se encontraba entonces algo descuidada por su propietaria, la señora Sobeya Ondina Peguero, entonces viuda de Benítez Rexach. Acto seguido me dirigí a la edificación a inspeccionarla, acompañado por uno de mis colaboradores más acuciosos en este tipo de reconocimiento. Aunque no me fue informado cual era el motivo de la solicitud, me interesó darle al Secretario Medina una opinión lo más certera posible de las condiciones en que se encontraba. No por el hecho de que era obligado conservarla, ya que no estaba registrada en el inventario de bienes del patrimonio cultural de la nación, sino, para satisfacer una curiosidad personal, y que me sirviera de motivo para poder opinar, en caso de que surgiera cualquier inconveniente. A continuación dirigí una comunicación al Secretario Medina, dando respuesta a su inquietud. Al poco tiempo me enteré que la estaban “desguazando”.

Sobre Félix Benítez Rexach es mucho lo que hay que decir. Particularmente, por haber sido un personaje importante para la historia reciente del desarrollo de la ciudad de Santo Domingo, que empezaba a salir del atraso en que se mantuvo por siglos. Don Feliz, como era llamado por quienes le trataban con confianza, fue una figura relevante en Puerto Rico durante el desarrollo del siglo 20. Nació en la isla municipio de Vieques el 27 de marzo de 1886, hijo de puertorriqueños. y falleció el 2 de noviembre  de 1975. Sus restos reposan en un mausoleo en Puerto Rico, su país natal.

En cuanto al desarrollo económico y social de Puerto Rico, fue reconocido entre los mejores y más acaudalados ingenieros, contratistas y hombres de negocios de la historia puertorriqueña. Y como desarrollador y propietario de dos de las más importantes obras del área de San Juan de su época: El Hotel Normandie y El Escambrón Beach Club. Esto sin dejar atrás la gran cantidad de obras públicas y privadas que realizó.

En el ámbito político Benítez Rexach fue un fiel creyente de la independencia de Puerto Rico. Conocida fue su amistad con el líder nacionalista Pedro Albizu Campos. Cuando Luis Ferré fue gobernador de Puerto Rico, lo visitó en La Fortaleza para pedirle que proclamase desde su gobernación la independencia de Puerto Rico.

En la República Dominicana se destacó como desarrollador de múltiples proyectos, en parte, gracias a la estrecha relación que lo unía con el Dictador Rafael L. Trujillo. El Puerto de Santo Domingo y la Avenida Jorge Washington (Malecón) son dos de sus obras más emblemáticas en el país.

PUERTO DE SANTO DOMINGO

El Generalísimo Trujillo acompañado de Benítez Rexach durante la construcción del puerto de Santo Domingo.

 PUERTO DE SANTO DOMINGO (4)

PUERTO DE SANTO DOMINGO (5)

Durante su prolongada estadía en Santo Domingo, el Ing. Benítez Rexach le propuso a Trujillo crear una nueva ciudad en el sector oriental del Río Ozama. De esa manera, la capital de la República Dominicana consistiría, en una ciudad moderna, conjuntamente con la antigua ciudad de los colones, que podría ser conservada casi como lo fue hasta que empezaron a destruirla. Dadas las limitaciones económicas y financieras de que adolecía el régimen en aquellos momentos, el proyecto no pudo ser levado a acabo. Lo que se constituyera en una verdadera desgracia para la conservación de la Ciudad Primada.

Puerto de Sto.Dgo. propuesta de benitez Rexach a Trujillo

Su agitada vida profesional, tanto en su país natal, Puerto Rico, como en Francia, y República Dominicana, la dedicó tanto a sus obras de ingeniería, como a su vida privada, y a sus dos mujeres. Casó con la Momme Moineau, una cantante francesa cuyo nombre original era Luccienne Suzanne Dhotelle, quien falleció el 18 de Enero de 1968 en París. Luego de la muerte de Moineau, se casó con la dominicana Sobeya Ondina Pequero, y fijó residencia en Santo Domingo. Donde vivió hasta su muerte, en la casa que fuera hecha desaparecer, bárbaramente.

Félix_Bénitez_Rexach_et_La_môme_Moineau_Lucienne_Dhotelle BENITEZ REXAC Y SOBEIDA

El ingeniero conoció a su primera esposa mientras realizaba un viaje abordo del SS Normandie. Como un homenaje a ella, Benítez decidió construir una estructura que imitaba la configuración del  prodigioso transatlántico francés, que llevaría su nombre. Diseñado por el arquitecto *Raúl Reichard (1908-1996), se comenzó a construir en el año 1938, y fue inaugurado en 1942, el mismo año que se incendió el trasatlántico que inspiró a Benítez Rexach a construir el famoso hotel. La forma del edificio con paredes  ligeramente inclinadas le recordaba la silueta del SS Normandie, por lo que Benítez Rexach al notar esto, ordenó al contratista, el ingeniero dominicano José A. Iglesias, que le añadiera tres pisos más al hotel, y además unos balcones, a manera de puente, en el último piso.

Félix Benítez Rexach y Moineau, formaban parte del atractivo del nuevo hotel Normandie. La pareja tenía un apartamento en el último piso, el cual utilizaban cuando regresaban a la isla de sus viajes por el Caribe y el Mediterráneo. Moineau era una mujer excepcional, que escandalizó a las damas de la sociedad puertorriqueña con su forma de ser: usaba pantalones, fumaba y bebía; vivía con la misma intensidad de otras famosas feministas de su época, como María Félix y Edith Piaf.

El Hotel Normandie era uno de los pocos hoteles de lujo que existían para ese tiempo en la Isla. En sus instalaciones se llevaron a cabo actividades sociales y políticas que hicieron de este establecimiento hotelero uno de gran valor histórico y sentimental para varias generaciones de puertorriqueños.

El Normandie fue una puerta, un umbral de luces para el delirio ansioso de los bailadores y la rumba sentimental de artistas como Libertad Lamarque, Jorge Negrete, Olga Guillot, Cantinflas, Pedro Vargas, María Antonieta Pons, Toña La Negra y María Luisa Landín. El espacio mágico del Normandie fue escenario también para artistas locales como Ruth Fernández, Myrta Silva, Joe Vallejo, Silvia Rexach, Carmen Delia Dipiní, Tito Enríquez, Rafael Muñoz y José Luis Moneró.

Luego de ser clausurado y abandonado en la década del sesenta, el Hotel Normandie fue restaurado a principio del  1990. Y cerró sus puertas en 1998 tras haber sufrido cuantiosos daños a consecuencia del azote del huracán Georges. En aquel momento los principales ejecutivos de Normandie Limited Partnership (NLP), habían decidido no invertir en reparar la propiedad que les había dejado pérdidas millonarias en los últimos años. Según dijeron en ese entonces, mantendrían la propiedad cerrada hasta tanto se resolviera un litigio que sostenían con la Corporación de Fomento de Puerto Rico (COFECC), o apareciera un comprador dispuesto a pagar un precio razonable por el hotel. Así permaneció por varios años, hasta el 2005 cuando reabrió sus puertas luego de una extensa y costosa remodelación que conllevó una inversión de US$7 millones.
Según El Nuevo Día, Caribbean Property Group, inversionista institucional de los Estados Unidos especializado en invertir y administrar bienes raíces a nivel internacional, adquirió el Normandie en el 2006 por 34 millones de dólares y sus planes eran renovar la propiedad y convertirla en una lujosa hospedería cinco estrellas, bajo la marca W Hotels. Pero el negocio no se concretó y, según las fuentes, optaron por traer a Puerto Rico a Thompson Hotels, una cadena que se destaca por manejar hoteles de lujo con estilos sofisticados y alto servicio.

En su entorno urbano, el edificio se distingue por un imponente letrero de neón que anuncia, fulgurando en todo su esplendor, su nombre. La estructura fue remodelada en años recientes y mantiene su uso histórico con algunas modificaciones. Su escala y estilo arquitectónico lo distinguen como un hito en la entrada a la isleta de San Juan. El Hotel Normandie fue incluido  el 29 de agosto de 1980 en el Registro Nacional de Lugares Históricos.  Su localización abona a su importancia, ya que convierte este edificio en un hito visual en la entrada de la isleta de San Juan, donde, también, construyó el Scambrón Beach Club.

normandie

Normandie Hotel and Escambron Beach Hotel San Juan

Normandie Hotel and Escambron Beach Hotel San Juan

 

Escambron Beach Club 1948

El caso de Félix Benítez Rexach se menciona en las memorias de Porfirio Rubirosa. Quien recomienda a Trujillo que lo contrate, fue el abogado *Calletano Coll y Cuchí. Trujillo lo recluta para dragar y hacer la modernización del puerto de Santo Domingo, y otras obras en el puerto de Haina. Llegó a tener un astillero. Para que se tenga una idea del tamaño de estos negocios, el trabajo del puerto de Santo Domingo tenía un presupuesto de 2.5 millones de dólares. En aquella época, estamos hablando a mediados de los treinta, era mucho dinero. Por eso no nos debe sorprender que tuviera un avión DC-3, y más de un yate: el Gosse y otro. Así que se hizo un hombre muy rico con los negocios de Trujillo. (Rafael Leónidas Trujillo y Luis Muñoz Marín: Una pugna Caribeña.)

cs19-DC-3-SS-Normandie-New-York-1938 (Medium)El SS Normandie saliendo de New York, escoltado por un DC-3. Parecería como si Benítez Rexach viniera en el suyo, el mismo año (1938) que iniciara la construcción de su gran hotel.

Además del muelle Trujillo encomendó al Ing. Benitez Rexah la construcción de dos rompeolas,  nuevas aduanas, el dragado del puerto (ya que el San Zenón lo había rellenado), un club en Sans Souci para oficiales, y  la construcción de una avenida en todo el borde del mar, que era el inicio del Malecón. Además de dos depósitos de acero y hormigón. Los dos rompeolas se convirtieron en un trabajo titánico debido a las dificultades que ofrecía el Mar Caribe. La Inauguración de las obras  tendría lugar el 15 de agosto del año 1938.

Durante los años que mi esposa Urania y yo hubimos de residir en San Juan de Puerto Rico (1965-1967), pudimos conocer personalmente a Don Félix y a su esposa Sobeya, con quienes compartimos momentos agradables, en el Escambrón, y el Normandie, que estaba cerrado al público. Y fuimos objeto del obsequió de unos vasos del famoso hotel, que ya desde entonces eran delgados y altos, como los que se pusieron de moda años después.

100_4585

*Raúl Reichard nació en Aguadilla en 1908. Estudió arquitectura en la Universidad de Michigan en Ann Arbor, de donde se graduó en el 1929. Reichard se trasladó a Nueva York donde trabajó para la firma de Sloane and Robertson. En 1931, al regresar a la isla sin trabajo, dedicó un año para prepararse para la reválida de arquitecto. En 1932 consiguió su primer empleo en Puerto Rico como Inspector de Obras en el Presidio Estatal; luego, en 1933 comenzó a trabajar en la PRERA. Durante los años de diseño de la Universidad de Puerto Rico, Rafael Carmoega lo reclutó para el diseño de la verja principal del recinto. Luego, en 1938 y en la misma PRRA, trabajó con Jorge Ramírez de Arellano en el diseño de varios proyectos de vivienda de bajo costo. En 1939, Félix Rexach Benítez le contrata para el diseño del Hotel Normandie en Puerta de Tierra. Durante el período de la Segunda Guerra Mundial, Reichard trabajó para el U.S. Engineer Department y posteriormente, en el Comité para Diseño de Obras Públicas. Cerró su oficina privada en 1976.Principio del formulario

 *Cayetano Coll y Cuchí (21 de junio 1881-1961) fue un político, escritor y defensor de la independencia de Puerto Rico. En 1917, se convirtió en el primer Presidente de la Cámara de Representantes de Puerto Rico, después de la isla haber sido cedida a los Estados Unidos por España, como consecuencia de la Guerra Española-Americana. Coll y Cuchí era miembro de una prominente familia de políticos, escritores y educadores puertorriqueña.Final del formulario

 

 

 

 

 

 

Advertisements

UN CANDIDATO PRESIDENCIAL y EL PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN

Después de haber escrito y publicado, según algunos más de la cuenta, cientos de artículos recordando el pasado, alertando sobre el presente y el futuro, y opinando sobre la obligación que tenemos los dominicanos de proteger nuestro patrimonio cultural, he llegado a la conclusión de que de no surgir en las próximas elecciones un gobernante que entienda lo que no han entendido otros, y continúe el que tenemos, resultará muy difícil, por no decir imposible, que logremos hacer lo que recomiendan los reglamentos internacionales sobre conservación, y lo exigen los intereses nacionales.

Es indudable que tenemos que descartar de plano querer convertir nuestra Ciudad Colonial en un parque temático, donde lo que cuenta, fundamentalmente, es movilizar hordas de curiosos, que traigan consigo dineros suficientes para engrosar las arcas de la nación. Y, en cambio, enfatizar sus valores intrínsecos, que nos identifican, nos llenan de orgullo, y que, al mismo tiempo, puedan ser utilizados turísticamente, tal como se ha venido haciendo en todas partes del mundo civilizado. Haciendo suya la expresión: Patrimonio y Turismo, Binomio de Desarrollo.

En una conversación que tuve la oportunidad de sostener con el candidato presidencial por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Lic. Luis Abinader Corona, hube de tratarle el tema, dándole una somera descripción de lo que a mi entender le ha estado ocurriendo a la Ciudad Colonial, en los últimos años. A lo que el candidato perremista me sorprendiera con palabras, que me llevaron a pensar, que mis preocupaciones estaban a punto de desaparecer, tan pronto como él alcanzara el poder, a partir del 16 de agosto del 2016.

Al salir del encuentro, tan entusiasmado como escéptico de lo que me había acabado de suceder, como testigo de excepción, me propuse salir de mi distanciamiento de la política, para dedicar algún tiempo a promover dicha candidatura, consciente de que aportaría un grano de arena a la campaña que conduciría al ciudadano que haría todo lo posible, no solo por encausar la nación por senderos diferentes, sino que retomaría el programa de rescate de nuestro patrimonio cultural, llevándolo por el sendero correcto, desviado desde hace mucho tiempo.

A propósito de ese encuentro, recuerdo el que sostuve con el Presidente Joaquín Balaguer un día del mes de diciembre de 1966, del que surgió, cual *Ave Fénix, la creación de la Oficina de Patrimonio Cultural (OPC), y todo un programa con respaldo legal, dotado de lo que hacía falta para dar inicio a la obra de rescate y puesta en valor del tesoro que surgiera en la Española hace 500 años.

Es de esperarse que una vez alcanzado el poder, y después de empezar a resolver los problemas más apremiantes, el presidente Abinader asuma el control del patrimonio cultural de la Nación, de manera similar a como lo asumiera el presidente Balaguer en el 1967, esta vez alejándolo de la política partidista,  indiscutible causante de lo que ha estado sucediendo desde hace tiempo.

*El ave Fénix es un pájaro mítico de la mitología griega, que se consumía por acción del fuego cada 500 años, pero luego resurgía de sus propias cenizas.

 

 

 

 

A LAS NUEVAS GENERACIONES y (II)

Continuando con mi relato de lo que a mi entender ha ocurrido con respecto a un tema que siempre he considerado tan importante como cualquier otro, tanto de mi país como del mundo, aunque no así sea para una mayoría de mis conciudadanos. He venido observando, que tanto al oficialismo como a la ciudadanía en general, lo concerniente al patrimonio cultural (histórico, artístico, arquitectónico o arqueológico) les resbala notablemente. Que es lo mismo que decir, les interesa muy poco. Y eso es sumamente grave para el futuro del patrimonio cultural de una nación, dada su gran importancia para la identidad de los pueblos, para su cultura, y su orgullo, al igual que para su desarrollo económico y social. Muy particularmente en lo concerniente al desarrollo de un turismo sustentable, apoyado en la diversidad de ofertas, entre las cuales se encuentra el llamado turismo cultural.

De no ser así, cuanto me agradaría saber cuál es la razón  por la qué los dominicanos han dejado pasar tanto tiempo (cuarenta y tantos años) sin haber podido lograr lo que se ha venido intentando, intermitentemente, desde el año 1967, y sí lo han podido lograr la mayoría de los países del mundo, que cuentan con similares y hasta inferiores recursos monumentales que el nuestro.

Repetida, una vez más, una parte de la historia del tema que nos ocupa, e incluido su diagnóstico, entiendo que ha llegado el momento de empezar a asimilar, y dedicar la atención y los recursos necesarios, considerándolos como una inversión reproductiva, no como un gasto suntuario. Es la única manera de poder continuar analizando lo que ya se ha hecho, y lo mucho que falta por hacer, en lugar de pasarnos el tiempo pontificando sobre el tema, o repitiendo promesas. Siendo así, lo primero debería ser concentrarse en su reorganización, a la vez que continuar con el trabajo que se detuvo, hace algún tiempo, y se reinicie con lo más importante.

En esencia, lo que ha pasado aquí es que el pueblo dominicano, a diferencia de la mayoría de los pueblos que surgieron en América desde finales del Siglo XV, tuvo una suerte fatal. Por un lado, al ser un territorio insular de tamaño reducido, además de pobre, tan pronto sus riquezas aurífera se agotaron, y se descubrieron otras mucho más abundantes en el territorio continental, fue paulatinamente abandonado, abriéndole cancha al filibusterismo en la región norte y noroeste de la Isla, causante de su posterior devastación. A los desmanes de esos aventureros, igualmente de procedencia europea, les siguió la piratería, de la que el inglés Francis Drake se encargó de darle su sentencia de muerte. “Santo Domingo, en tiempos coloniales, nunca convaleció de este golpe que por siglo y medio selló su decadencia fatal”,  (Erwin Walter Palm, Los Monumentos Arquitectónicos de la Española, 1955).

La desolación, el abandono, y el inexplicable desinterés por parte de la monarquía española fueron, igualmente, otros de los principales factores que contribuyeron al descalabro de la colonia, que  había llegado a convertirse en una improvisada punta de lanza, desde donde se fraguaron los sucesivos descubrimientos y conquistas, y se emprendió el desarrollo de lo que se había descubierto, hasta entonces. Terminando La Española por dar lástima, hasta finales del Siglo XVIII.

Más adelante, no bien iniciado el Siglo XIX, la reducida población de la Isla, ya dividida políticamente, y todavía colonia española la de la porción oriental, da sus primeros pasos hacia su independencia, en medio de una pobreza sin igual. Lo que explica el por qué los que ya se consideraban ciudadanos dominicanos apenas pudieron erigir nuevas y mejores edificaciones, teniendo que conformarse con seguir reparando (no restaurando) las existentes, y construyendo mediocres estructuras sin estilo arquitectónico alguno. Así, resumidas estas primeras cuatro centurias, llegamos al Siglo XX, sin tener casi nada nuevo, que se pudiera considerar comparable con lo que se hacía a nuestro derredor.

No fue sino hasta bastante avanzado el Siglo XX, cuando empezó a notarse otro panorama. No obstante, la puesta en marcha de una funesta disposición oficial, mediante la cual se declaraban “peligro público” o “lesivo al ornato” las edificaciones antiguas que se encontraban en mal estado o, las que, voluntariamente, estaban designadas a ser sustituidas por otras, el panorama para el patrimonio de nuestra Ciudad Colonial se tornó más oscuro, llevándose de encuentro infinidad de valiosas edificaciones. Y todo ello con el propósito de sustituirlas por singulares adefesios, algunos de los cuales todavía “adornan” nuestro vapuleado centro histórico, de los que hay que exonerar las primeras “torres” de aquellos tiempos, como son los edificios Baquero, Diez, y Cerame, construidos a partir de la década de los años veinte, al igual que algunas residencias particulares.

Llegado el momento de comenzar a intervenir lo que había perdurado por tanto tiempo, algunos pesimistas se preguntaban que se podía lograr con los limitados recursos arquitectónicos de que se disponía. A mi entender, lo que se hizo. Empezar aclarando el panorama existente, liberar del camuflaje republicano las  estructuras que se intervenían, descubriendo lo que se había ocultado, y empezar a recomponer lo que se podía. Eso sí, aplicando, estrictamente, las normas internacionales, que enfatizan, que la restauración debe terminar donde comienza la hipótesis.

Confieso, que jamás me pasó por la mente recrear un escenario comparativo de lo que fue Santo Domingo durante su época de gloria, como han venido repitiendo, cual papagayos, los que carecen del talento, y la experiencia necesaria en estos menesteres, o los que, en cambio, desean otra cosa. Es decir, haber dejado “republicanizadas” las casas de Ovando, Dávila, Garay, y Tostado, la del Cordón, de la Moneda, y otras tantas, como las dos restauradas por mí, de manera particular, al igual que las que fueron intervenidas por otros, como las Casas Reales, la de los Jesuitas, Diego Caballeros, y otras. Que no fue otra cosa que devolverles, su auténtica fisonomía, y dotarlas de los exigentes adelantos tecnológicos propios de nuestro tiempo.

Dicho sea de paso, ese camuflaje imperó en Santo Domingo, exclusivamente. Ya que en otras ciudades como San Pedro de Macorís, Santiago, Puerto Plata, carentes de edificaciones de la antigüedad, durante los inicios del “período” republicano, no del “estilo”, como suelen decir algunos por ahí, sí se construyeron edificaciones representativas de finales del Siglo XIX, y principios del XX.

Aprovechando la mención de estas ciudades conviene recordar, que durante sus primeros doce años de existencia, la Oficina de Patrimonio Cultural (OPC) de entonces logró que se promulgaran leyes protectoras de sus centros históricos, similares a las que favorecieron la Ciudad Colonial de Santo Domingo, así como decretos para privilegiar otros, hasta que se lograra convertirlos en leyes. Es el caso de San Pedro de Macorís, donde se llegó más lejos aún, instalándose, en la segunda planta de la Gobernación Provincial, una oficina dependiente de la sede central, bastante bien equipada, y dotada del personal indispensable. Lamentablemente, este modesto, pero significativo esfuerzo, desapareció víctima de la furia de un huracán.

Como ya he tratado el tema de la Ciudad Colonial ampliamente, lo que para todo buen entendedor ha de bastar, y que espero hayan entendido las nuevas generaciones, en lo adelante me limitaré a tratar lo concerniente a las edificaciones del período republicano en esas provincias. Lo que, por razones de espacio habré de referirme brevemente a este tema.

La Sultana del Este, donde se llevó a cabo, a principios del Siglo XX, lo que se denominó la Danza de los Millones, conserva  un centro histórico con algunos de los mejores ejemplares de los estilos arquitectónicos de esa época, además de constituirse en pionera del uso del concreto armado, cuyo material de construcción, con el que mayoritariamente fueron construidas sus edificaciones, coincidió con la bonanza económica de la región oriental del país. Material del que no se tenían idea de su comportamiento futuro.

SanPedrodeMacoris-04 (Medium)

BOMBEROS  SAN PEDRO DE MACORIS

mercado_municipal_san_pedro  EDIFICIO MUNNE

TEATRO_COLON

Descuidada, al igual que la demás riqueza arquitectónica de la República Dominicana, muchas formidables edificaciones, representativas de ese singular período de nuestra historia republicana, languidecen, o se desintegran, esperando que se apiaden de ellas.

La segunda fundación del primer Santiago de América, atraviesa por similares desventuras, y se teme que sus casas victorianas, todavía en pie, sigan el mismo derrotero que muchas otras, cuyos terrenos están siendo utilizados para estacionamientos de vehículos. Todo ello, fruto de la desenfrenada especulación, ignorancia, desinterés colectivo, y carencia de una rígida aplicación de las disposiciones legales existentes. Santiago de los Caballeros conserva en su centro histórico excelentes ejemplares del período republicano, que en conjunto constituye un atractivo importante para el turismo que, al igual que Santo Domingo, carece de playas propias.

CATEDRAL-SANTIAGO-APOSTOL

hotelmercedes (1)

8560944 santiagocasacaida

Similar a Santiago, y tal vez más completo, en cuanto al estilo Victoriano se refiere, el impresionante conjunto histórico de la ciudad de Puerto Plata, atraviesa por una situación parecida. Sus casas de madera, relativamente modestas, han soportado años de desgaste y descuido, a lo que se suma el desinterés de sus propietarios para su tan necesaria rehabilitación. Ello así, debido a que resulta muy cuesta arriba invertir altas sumas de dinero en algo que consideran cumplida su misión. El boom creado por el turismo de sol y playa en las inmediaciones de la Novia del Atlántico, pudo haber contribuido a que mejoraran las actuales condiciones del centro histórico. Pero la situación económica por la que atravesaba, y sigue atravesando, la mayoría de los propietarios no les ha permitido que se desarrolle sin una asistencia financiera, especializada, como al parecer se está haciendo, actualmente.

Siempre creí, y sigo creyendo, que los dominicanos no estamos preparados para enfrentarnos a una “industria sin chimeneas”, que traspasara los límites del turismo improvisado y elitista, que nos caracterizaba. Además, de la indiferencia de los que nunca creyeron en él, hasta que  extranjeros, y contados dominicanos, hicieron realidad, al menos, el de mar, arena y sol.

No puedo concluir con Puerto Plata sin mencionar su formidable fortaleza. Perteneciente a los albores de su fundación, que es el único exponente del período colonial, conservado y puesto en valor mediante una cuidadosa restauración llevada a cabo a mediados de la década de los años setenta del pasado Siglo XX. Otro ejemplar existente de ese período es el Convento San Pedro Apóstol, del que solo se conservan sus cimientos, y el recuerdo de haber sido donde Fray Bartolomé de Las Casas se hizo sacerdote.

PUERTO PLARA PTO PLATA

glorieta1_500 (Medium)

files-ntcs-2011-abr-02-02-10-50-44-3924585 5855 (Medium)

FORTALEZA DE PTO. PLATA

MONASTERIO DOMINICO PUERTO PLATA (Medium)

Montecristi y Sánchez pueden ser consideradas dos casos fallidos. Lo que hubiera sido posible convertir en dos polos de atracción turística envidiables de sus respectivas regiones, considerando sus excelentes condiciones de ciudades ubicadas en el litoral marítimo, datadas de importantes recursos históricos, y de interesantes, aunque limitados conjuntos victorianos, languidecen, aguardando una “mano poderosa” la primera, y quien se encargue de sepultarla, la segunda. Como sucedió con la muy caribeña y antillana Samaná, víctima de los caprichos de un gobernante, que se había caracterizado por su interés de proteger y restaurar, el patrimonio histórico de la nación.

MONTECRISTI images (1)

Casa de Máximo Gómez, en la que se firmó el Manifiesto de la Independencia de Cuba

10934527346_e9c2ebb36f_b

Esta casona que fuera propiedad de la Vda. del Presidente Jiménez, ha permanecido en esas condiciones por más de 20 años.

SANCHEZ

39549A6E-34B6-48AB-BAF4-555C3B67DC55.jpg__680__460__CROPz0x680y460

Esta joya, que perteneció a Da. Trina Moya de Vasquez, esposa del Presidente Horacio Vásquez, fue demolida hace varios años.

EDBD17CB-8524-488D-B7B3-1746468F1F16 (Medium)

No podría concluir este relato sin mostrar una imagen de la originalmente denominada Iglesia Metodista Africana Episcopal, “chorcha” (de church en inglés) de Samaná. Ciudad que pervivió casi intacta hasta mediados de las década de los años setenta del pasado Siglo XX, cuando fue totalmente destruida su imagen de ciudad victoriano caribeña. Lo que es de esperar no vuelva a suceder jamás.

samana (Medium)

La “Chorcha” samanense, único ejemplar de la gloriosa época victoriana que pudo salvarse.

Para concluir, solo me resta advertir sobre la necesidad de tener mucho cuidado con los políticos, a la hora de intentar llevar a cabo cualquier idea que alguien le sugiera poner en práctica por ahí. Que su trabajo debe consistir en respaldar a los técnicos calificados, plasmar en leyes, reglamentos, y decretos, lo aconsejado por estos, y posibilitar financiamiento oportuno y suficiente, además de apoyar los planes consensuados por la institución rectora del programa. Si es que esta continúa ejerciéndolo, o existiendo. Pero jamás permitir que se conviertan en rectores de algo que no conocen, ni entienden, ni les interesa, más que como generadores de los votos, que les puedan allegar.

Siempre se ha dicho, que por su irreversibilidad, es preferible dejar las cosas como están, y seguir esperando el momento oportuno, antes que permitir que se hagan de cualquier manera, por el hecho de serle útil a los demagógicos propósitos de los políticos de turno, y las ansiedades de gloria de los “expertos” del momento. Y que nunca se repita un tipo de pastiche como el que fuera construido en La Isabela, donde no había necesidad de erigir una iglesia, a pocos pasos del Solar de las Américas, a finales del Siglo XX, como si hubiera sido construida a principios del Siglo XVI.

LA ISABELA exterior-de-reproducciónprimera-iglesia-de-las-américas-en-puerto-plata-república-dominicana

¿Entendido?

 

 

 

 

 

 

 

 

Observatory Urania

P1000342

Caminando por las calles de Zurich hicimos una parada para conocer el famoso observatorio suizo. Y cuál no sería nuestra sorpresa al ver el nombre de Urania. Pero en ese lugar no fue el único donde aparece su nombre. Desconcertados preguntamos cuál era la razón por la cual era tan común el nombre Urania en Zurich.

001 Urania_Poster

Urania Sternwarte es un observatorio público en el Lindenhof trimestre de Zürich, Suiza. Su nombre Urania se refiere a la musa de la astronomía en la mitología griega. También existen observatorios similares, aunque no llevan el mismo nombre, en Berlín, Viena, Amberes.

Enterados de la historia, continuamos caminando, encontrando el nombre Urania en el letrero de una de las calles, estacionamientos, restaurantes, bar de tapas, clínicas de belleza, etc. A seguidas, nuestra amiga Florencia Vendrel, que reside en Ginebra, y nos acompañaba a diferentes lugares de Suiza, le dijo a Urania, que esa debería ser la ciudad donde viviera, ya que allí todo era de ella.

URANIA STREET  urania-aussenansicht

BRASSERIE KIO, URANIA, ZURICH urania-tapasbar-restaurant

Urania Tapasbar & Restaurant

logo

header_urania

ATELIER KOELLA URANIA, ZURICH

A LAS NUEVAS GENERACIONES (I)

“Una ciudad digna de mejor suerte”

Este artículo fue publicado en el periódico HOY, sección AREITO, el 30 de abril de 2011, con el título: Una ciudad digna de mejor suerte. Por considerarlo de interés, y de que pueda servir a los fines que perseguimos, lo vuelvo a publicar, esta vez a través de mi Página Web, así como de mi Correo electrónico, y Facebook.

A continuación el artículo original con algunas actualizaciones.

Hubo una vez una villa fundada en 1502, que al transcurrir unos pocos años se transformó en ciudad. ¡Y qué ciudad! En términos de solo siete años (1502-1509), período en que permaneció Frey Nicolás de Ovando en La Española, Santo Domingo fue convertida en la capital de un Mundo Nuevo. En su seno fueron instaladas la Gobernación de la isla Española, y la Capitanía General, la Real Audiencia, con jurisdicción para todos los territorios del continente hasta entonces conquistados. Además, el Ayuntamiento, la fortaleza con su Torre del Homenaje, la Diócesis de la Iglesia Católica, la Contaduría, la primera Casa de Moneda, el primer hospital, la primera casa de piedra a imagen de las de España, el primer ingenio azucarero, y todo el tinglado necesario para controlar los nuevos territorios que dependían de la Primada.

Además de todo ello, el exitoso conductor, Frey Nicolás de Ovando, fundó varias ciudades en los diferentes confines de La Española, dotándolas de lo imprescindible para desempañar una correcta gobernación, con lo que fue creada la primera colonia española en el Nuevo Mundo, capaz de gobernarse por sí sola. Además, apoyó la reproducción de la caña de azúcar, traída de Canarias, y la producción del dulce a escala comercial. Lo mismo hizo con la yuca, con la que producían el llamado pan de la conquista, la explotación racional de las minas de oro, entre otras actividades. Dejando, en tan solo siete años, una colonia organizada, y capaz de servir de escala a casi todos los conquistadores, que partieron desde ella hacia nuevos territorios, y de modelo para estos.

Pero, como en lo narrado por los primeros cronistas y los sucesivos historiadores, nunca se incluyó, específicamente, lo relacionado con las diversas edificaciones que se erigieron en tan tempranos tiempos, identificando su arquitectura, al igual que otros detalles importantes, comparados con los de la Madre Patria, hemos tenido que conformarnos con las narraciones de algunos de los visitantes que llegaron a Santo Domingo en diferentes épocas, al igual que con lo que nuestra habilidad de “observador” hemos ido descubriendo, durante el transcurso de los trabajos de restauración a los que nos hemos enfrentado, que nos dicen con hechos concretos, no con palabras, lo que he venido relatando con sinceridad absoluta.

FORTALEZA OZAMA (3) RUINAS DE SAN FRANCISCO

RUINAS DE SAN NICOLAS (12)

HOSTAL N. DE O. (3) MUSEO-CASAS-REALES

CASA DE LA MONEDA (4)Antes de que se produjeran los memorables acontecimientos de1492, nuestra isla, que sus pobladores llamaban Haití, estaba poblada por pacíficas tribus, que no contaban con la suficientemente habilidad para erigir edificaciones permanentes, limitándose a construir una especie de cabañas de madera y paja, que llamaban bohíos, agrupados sin orden alguno,  y sin que los conjuntos de estos tuvieran un carácter de villa o poblado. Es decir, desconocían la arquitectura y el urbanismo, como sucedía en el Viejo Mundo, y en las civilizaciones de Centro y Sur América. A tales condiciones Juan de Castellanos menciona que la causa de la deficiencia de los aborígenes fue la vida regalada.

“por faltar, pues, entonces fuerte gente 

y usarse ya sonetos y canciones.”

El 24 de diciembre de 1492 Cristóbal Colón, perdió su nave capitana, la Santa María, al encallar a media noche en un banco de arena frente a la costa norte de La Española. La pérdida de la Santa María aconteció cuando Colón se hallaba descansando tras dos días sin dormir, mientras se encontraba al timón un grumete sin experiencia. Con ayuda de los indios, Colón envió lo que pudieron salvar de la Santa María a otra de las naves, y con sus restos construyeron el Fuerte de la Navidad, en recuerdo de la fecha del desastre, al que trasladan la artillería de la nave destruida. Aquí quedaron 39 hombres, entre ellos un cirujano, un sastre, un tonelero, un carpintero, un calafate y un bombardero, con provisiones para un año y semillas para sembrar. El fuerte quedó al mando del alguacil Diego de Arana. El 16 de enero de 1493, Colón emprendió el regreso a España. Cuando vuelve al fuerte, durante su segundo viaje, sólo halló destrucción, y la guarnición aniquilada por los indígenas.

En este su segundo viaje Cristóbal Colón funda, en la costa norte de La Española, La Isabela, y dos años más adelante, Concepción de la Vega y el primer Santiago de América, años después abandonada la primera, y devastadas por un terremoto las otras dos, cuyos escombros permanecen, todavía, sepultados bajo tierra.

fuerte_navidad

Fuerte de la Navidad

Entrevista del Adelantado y Roldán en el fuerte de la Concepción

lisabela-areapic (Medium)

La Isabela

Ruinas-Pueblo-Viejo-Santiago

De todas ellas, solo Santo Domingo sobrevivió, tal como era, hasta aproximadamente mediados del Siglo XIX. La miseria, las inclemencias de la naturaleza, al igual que las luchas intestinas, los sucesivos gobiernos inestables, y las diversas intervenciones de potencias extranjeras, así como la desastrosa invasión de nuestros vecinos del oeste, son los responsables de que la Ciudad Primada sufriera una serie de transformaciones que impidieran reconocerlas, y se pudiera hacer lo necesario, tanto en el orden urbanístico como arquitectónico, como hubiésemos querido, y tal como se ha logrado hacer en otras ciudades del Continente.

Esa misma ciudad fue descrita con elogios por personalidades civiles, militares y religiosas, tales como las de su primer obispo, el humanista italiano Alejandro Geraldini, que con elocuencia renacentista exclama: “De Santo Domingo, más particularmente hablando, digo que en cuanto a los edificios, ningún pueblo de España, tanto por tanto, aunque sea Barcelona, la cual yo he muy bien visto numerosas veces, le hace ventaja generalmente…”

Por más que los sucesivos cronistas denostaran al culto prelado, y lo calificaran de exagerado, el panorama que el mitrado describe no era muy diferente a la descripción de tantos otros visitantes, que se acercaron a esta ciudad en diferentes épocas.

Juan_de_Castellanos

JUAN DE CASTELLANOS

Uno de estos, el cronista español Juan de Castellanos, llamado Beneficiado de Tunja, relata, en las interminables endecasílabas de su interesantísima “Elegías de Varones Ilustres de Indias”, que al referirse a Santo Domingo nos dice:

Destos regalos pues están gozando

Los desta isla ya bien probeida,

Con el justo gobierno del Ovando,

Medido con justísima medida;

Y la ciudad entonces era cuando

Se vido mucho más engandecida;

Está su población tan compasada,

Que ninguna sé yo mejor trazada”

El gran número de ilustrados personajes que la ciudad de Santo Domingo albergó durante el siglo XVI, preparó el ambiente para la aparición de escritores, que como Juan de Castellanos, explicaran las dificultades que creó la rebelión del cacique Enriquillo (1519-1533), constituyéndose en el primer obstáculo para su desarrollo.

Y así sucesivamente, de continuar con estas narraciones nos pasaríamos de los límites prudentes. La ciudad de Santo Domingo fue un ejemplar de primer orden, cuyo trazado en damero sirvió de modelo a las demás villas que continuaron siendo fundadas en el Nuevo Mundo, a partir de 1502.

Lamentablemente, esa envidiable condición no se mantuvo por mucho tiempo. Y no fueron la rigurosidad con que la trató la naturaleza en innumerables ocasiones, ni las guerras intestinas, ni aun las funestas intervenciones, e invasiones de los vecinos haitianos, o los desaciertos de los sucesivos gobiernos, los responsables de cambiarle su primitiva fisonomía de Ciudad de Piedra. Fue la inconsciencia de sus habitantes, la causante de una inoportuna intromisión de las modas que se imponían en el mundo la causante. Y esas, ni siquiera fueron modas introducidas por arquitectos, sino por el atraso, la pobreza extrema, así como otros ingredientes igualmente azarosos. Al igual que por improvisados maestros de obra que, queriendo complacer sus igualmente ignorantes clientes, modificaron (camuflando), sin estilo arquitectónico alguno, tanto las fachadas como los interiores de las existentes, para lo cual improvisaban lo que algún tiempo después algunos de nuestros “expertos” han querido denominar estilo “republicano”.

CASA ARZ. MERIÑO 263 1 CASA CALLE ARZ. MERIÑO 263 (2) CASA CALLE ARZ. MERIÑO 263 (3)

Todo ello, por falta de cultura y respeto a las tradiciones, pérdida de las costumbres, y disposiciones innecesarias que permitieran dejar las cosas, más o menos, como estaban. Dejando de hacer lo que se practicaba universalmente, de levantar nuevos sectores, más ajustados a los nuevos tiempos y estilos de vida, tal como se hizo, posteriormente, cuando se construyeron nuevos repartos, como fueron Ciudad Nueva y Gazcue, entre otros. Ah, y como el que le propuso levantar el ingeniero puertorriqueño Félix Benítez Resach a Trujillo, en el sector oriental (Villa Duarte), que es de imaginarse fue desechado por su alta inversión.

Puerto de Sto.Dgo. propuesta de benitez Rexach a Trujillo

Transcurrido algo menos de la mitad del pasado Siglo XX, el Santo Domingo antiguo se mantenía bastante inalterable. La mayoría de sus edificaciones, tanto residenciales como de otras índoles, conservaban el sello “republicano”, superpuesto por los que nunca llegaron a entender lo que decíamos antes y, por el contrario, continuaron haciendo lo mismo o algo peor.

CALLE EL CONDE (40)

Calle El Conde

calle-arz-meric3b1o-48-medium CALLE ARZ. MERIÑO (31)

CALLE ARZ. MERIÑO (45)

Secuencia de la calle Arzobispo Meriño

A la caída de la dictadura de Trujillo se vieron llegar nuevos aires, los que pusieron en jaque una gran cantidad de edificaciones pertenecientes a familiares o allegados al régimen, quedando la mayoría de estas abandonadas. Tiempo después, muchas fueron invadidas por personas humildes, que encontraron un techo gratis en un lugar que no se correspondía con sus recursos y estilos de vida.

En el 1965 tuvo efecto una revolución en la ciudad de Santo Domingo, que se desarrolló en la Ciudad Colonial, la que al igual que lo acontecido en el año 1961, volvió a convertirla en un territorio propicio para que se produjeran acontecimientos similares, cuando no peores.

Años de indiferencia gubernamental y ciudadana, se confabularon, y siguen confabulándose, para permitir, consciente o inconscientemente, que una buena parte de nuestra Ciudad Colonial cayera presa del peor deterioro sufrido por esta durante sus 500 años de existencia. Al abandono generalizado se añadió el caos, en todas sus manifestaciones. Gente que no había vivido nunca en casas de la categoría de las ocupadas, y negocios que estaban acostumbrados a atender otro público, empezaron a sucumbir. Unos, por no tener la capacidad económica para darle mantenimiento, y otros por no poder sostener sus negocios debido a las bajas ventas. Lo que posibilitó que fueran convirtiéndose en potenciales ruinas, o “Casas Bombas”. De su parte, esta gente se fue haciendo de la vista gorda, hasta que Dios posibilitara que se produjera un cambio de rumbo y se tratara de frenar la situación imperante.

Con un panorama de tal envergadura, ¿qué debía hacer, entonces, la agencia creada en 1967, si es que esta continuaba siendo lo que fue? Tratar de impedir el hecho de que improvisados funcionarios de otros departamentos oficiales, apoyados, y creyéndose infalibles, se convirtieran, de la noche a la mañana, en pseudo restauradores. Con lo que se logró ponerle la tapa al pomo al asunto.

En un próximo artículo trataré de continuar este relato, con la esperanza de que a las cosas cambien, y a las nuevas generaciones se les proporcione el apoyo para reanudar la marcha. Pero sin las dificultades, desinterés y mañoserías con las que tuvimos nosotros que enfrentarnos. Ni la intervención directa de los políticos, como ha venido sucediendo, de un tiempo a esta parte. Y, por supuesto, en el entendido de que la ciudadanía termine sensibilizándose, y  asimilando, que esa riqueza patrimonial le pertenece, que no es para oportunistas hacerse ricos o notables. Y que esa riqueza consiste en el orgullo que se debe sentir, la satisfacción del deber cumplido, y el deleite de todo ciudadano, dominicano o no, en ser parte del destino de una Ciudad Primada, digna de mejor suerte.

 

 

 

 

 

UN ENCUENTRO ESPIRITUAL EN BUENOS AIRES

PATIO LA SALLE

Mi formación Lasallista me condujo, sorpresivamente, hasta donde se encuentra el Colegio de La Salle en la ciudad de Buenos Aires, fundado en 1890, por nueve miembros de la institución llegados desde Francia un año antes. Sucedió una mañana, en que hacía mi acostumbrada caminata por las calles de la ciudad cuando la visito, que se presentó ante mis sorprendidos ojos el monumental edificio que, que ocupa una manzana completa, construido en esa ciudad, entre 1890 y 1899, para instalar el colegio.

100_2258

100_2260

Sin pensarlo dos veces decidí entrar por una puerta secundaria tras la que hay un cubículo en el que se encuentra una recepcionista. Al ser cuestionado por esta, mi respuesta fue la siguiente: Vengo de República Dominicana, y al ser un ex alumno lasallista se me ocurrió conocer este colegio rioplatense. La respuesta de la señorita, que no se hizo esperar, fue: Señor, esta no es la hora de visitas, ni la entrada para ello, y la persona que se ocupa no se encuentra en estos momentos. No obstante, me hizo señas para que esperara, y tomado el teléfono llamó a alguien. Al terminar la llamada me dijo, que uno de los hermanos me recibiría, y me ordenó que pasara adelante.

En unos minutos se presentó ante mí uno de los hermanos del colegio, con quien sostuve una interesante conversación, que culminó diciéndome que si deseaba visitar las instalaciones, volviera al día siguiente, que él mismo me iba a acompañar. Tanto su presencia como su trato me produjeron una sensación tan especial que, sin darme cuenta, había conocido a quien se convertiría en otro de los amigos que he conquistado en Argentina. Y con quien he mantenido comunicación a través del correo electrónico, y vuelto a ver en varias ocasiones.

100_3446

Al día siguiente, por cierto, una mañana preciosa de otoño porteño, acudí a la cita, acompañado de Urania, con el Hermano Bernardo Pronino. La visita fue, como dije antes, algo que no esperaba. Un regalo bondadoso de San Juan Bautista a uno de sus seguidores que, sin haberse convertido en asiduo ex lasallista al colegio de Santo Domingo, jamás ha olvidado lo que los entonces sacrificados hermanos hicieron por mí para que yo fuera lo que soy.

Durante el tiempo que nos dedicó el Hermano Bernardo pudimos enterarnos de una resumida historia del colegio, desde sus inicios hasta nuestros días, además de conocer los diferentes departamentos de la institución, y compartir en una de las aulas con un grupo de párvulos, y su profesora, a quienes explicamos nuestra procedencia, y parte de nuestra accidentada historia. Al igual que la de nuestro colegio dominicano.

100_3443 (1)

Desde la hermosa capilla, hasta el comedor, cocina, el generoso patio interior, las oficinas de la dirección, museo, biblioteca, hasta el salón de actos, el recorrido terminó en el sector donde, precisamente, se encuentra el acceso secundario del colegio, en la calle Riobamba, que fue por donde entré el día anterior. Y donde se encuentra ubicada la estatua del Santo Fundador.

LA SALLE  100_3455

100_3456

100_2278

A partir de entonces nos hemos vuelto a ver con el Hermano Bernardo en Buenos Aires. Al igual que nos mantenemos en contacto vía correo electrónico. Correo que nos trae las noticias más importantes de Argentina, al igual que de la Santa Madre Iglesia., y del Colegio La Salle.

 

 

 

·

 

 

EN EL LUGAR QUE LE CORRESPONDE

marmoles (Medium)Desde que me inicié en el mundo de las artes, muy particularmente de la arquitectura, me enteré de la historia de los Mármoles de Elgin. Entonces veía las cosas de tal manera, que no me parecía correcto que fueran trasladadas a su lugar de origen, y que se mantuvieran en el Museo de Londres. Pensaba, que allí se encontraban seguros. Y Grecia, de donde fueron sustraídos, no ofrecía una garantía similar para su conservación y protección.

Hoy, en un mundo en transformación, Grecia ha sido objeto de importantes cambios estructurales, y la Acrópolis de Atenas se encuentra en un serio proceso de conservación como nunca antes. En el que manos expertas internacionales han procedido a intervenir el Partenón, entre otras estructuras, hasta donde se lo permitan las normas internacionales de conservación y restauración de monumentos. (Advierto, que no estoy muy enterado de los planes existentes).

Crucero por Mediterraneo (239)Para mí sería como un sueño hecho realidad la devolución de cada una de las piezas sustraídas a su lugar de origen, y repuestas donde se encontraban, del mismo modo que como se está procediendo hacer con la reposición de los componentes de los fustes de las columnas, y de las partes superiores de esa joya única de la arquitectura clásica.

Crucero por Mediterraneo (245)

Crucero por Mediterraneo (237)Por otra parte, y refiriéndome a la diversidad de comentarios que se han producido a este respecto, la devolución de los mármoles de Elgin tiene la justificación que adolecen otros objetos de distintas épocas, que no corresponden a una edificación, como es el hecho de poder completarlo, lo más que se pueda. De manera, que no hay que temer el que los museos tengan que proceder a devolver a su lugar de origen  cada uno de los objetos exhibidos en ellos. Lo del Partenón es único. Como podría ser el templo Erecteión, al que le fue, igualmente, secuestrada una de sus cariátides, y exhibida en el Museo de Londres.

  Crucero por Mediterraneo (241) 069db3b03d50bf14fb2be6220f814e6f (Small)                                                                                   Cariátide en Londes

En una reciente visita a la ciudad de Atenas, pude observar in situ el monumental conjunto de la Acrópolis, con especial atención al Partenón. Y para mi sorpresa, y satisfacción pude ver el desarrollo de los trabajos de consolidación y restauración que se llevan a cabo, tanto en él, como en otras de las estructuras que componen uno de los conjuntos monumentales más extraordinarios con que cuenta la humanidad.

Crucero por Mediterraneo (240)

Crucero por Mediterraneo (228)

Crucero por Mediterraneo (227) Crucero por Mediterraneo (236)Con la misma disposición con que fueron extraídos los mármoles, y mantenidos en un museo, se procedería a colocarlos en sus lugares de origen. Lugares para los cuales Fidias los esculpió. Teniendo en cuenta la altura, localización, e iluminación exacta. Que es, precisamente, de lo que carecen en la sala del museo donde se encuentran, o podrían encontrarse de ser trasladados al museo de Atenas.

773px-Elgin_Marbles_British_MuseumSala del Museo de Londres

Actualmente, al Partenón le están eliminando todo lo de las restauraciones anteriores mal ejecutadas, y realizando una nueva más acorde con las exigencias del antiguo monumento.

Finalmente, tras años de inactividad y deterioro, al parecer el Partenón ya se encamina a recobrar su original esplendor, aunque, por experiencia sabemos que el proceso de su recuperación va a ser una tarea de tiempo, de recursos, y de titanes.

athenea1 (Medium)

ORDEN DE ISABEL LA CATÓLICA

008Hacen cuarenta años, (1976), tuve el privilegio de ser distinguido con la ENCOMIENDA de la Orden de Isabel La Católica, por el Rey Juan Carlos I, durante su primera visita a Santo Domingo después de ser coronado Rey de España. Quién expresó, que el merecimiento obedecía a la labor que venía realizando en favor del patrimonio histórico-arquitectónico de origen español en mi país. Muy particularmente, por el rescate y puesta en valor de la riqueza monumental de la Ciudad Primada de América.

El acto de condecoración fue celebrado en la Embajada de España en Santo Domingo, cuyo Embajador, Excmo. Xavier Oyarzun, tuvo a bien imponérmela durante el transcurso de una cena de gala, a la que asistieron la señora esposa del Embajador, María Rosa Marchesi de Oyarzun, Enrique Iranzo, Ministro Consejero de la Embajada, y señora, el Secretario de Estado de la Presidencia, José Quezada y señora, el Arzobispo de Santo Domingo, Monseñor Octavio Antonio Beras, la Secretaria de Estado de Educación, Altagracia Pérez Peña, el Director del Listín Diario, Rafael Herrara y señora, y otras personalidades.

Cuarenta años que he guardado en lo más profundo de mí ser, y que me sirviera de estímulo a continuar trabajando hasta el último día en que le serví a mi gobierno, y a mi patria, en lo mejor que podía hacer por ella.

ASÍ FUE, y HA SIDO

Al iniciarse un nuevo año, año de grandes expectativas para los dominicanos, al igual que para quienes no se han enterado, o no lo recuerdan, el problema derivado de la salvaguarda del patrimonio cultural de la República Dominicana se mantuvo sin que se le prestara la atención que merecía, hasta el año 1948, cuando el gobierno de Rafael L. Trujillo Molina dictó un decreto (Ver anexo).

domrep_decreto_5411_26_10_1948_spa_orof

No obstante ello, de muy poco sirvió el intento. La Comisión creada para encargarse del espinoso asunto no dio resultado positivo alguno, ya que su condición de ex oficio, y la carencia de un mecanismo que pudiera servirle de apoyo a los comisionados, el decreto pasó a la historia sin pena ni gloria.

Así pasaron los años, durante los cuales fue impuesta la resolución municipal de PELIGRO PÚBLICO, Y LESIVO AL ORNATO, permitiéndose que desaparecieran infinidad de importantes edificaciones civiles, así como deteriorados los más importantes monumentos, hasta que el gobierno presidido por el Dr. Joaquín Balaguer decidiera hacer lo que correspondía, creando, mediante la Ley No. 318 (Ver anexo), del mes de junio de 1968, las disposiciones legales y económicas pertinentes, para que ya habiendo sido creada la agencia oficial que se encargaría de ponerla en práctica: la Oficina de Patrimonio Cultural (OPC), el año anterior, el problema empezara a ser resuelto.

repdom_legislacion_patrimonio_ayuntamientos_spaorof

Lamentablemente, el esfuerzo puesto en práctica, y llevado a su efectiva realización, durante once años y algo más, fue interrumpido. Y ahí tenemos los resultados. Un desorden mayúsculo, del que, penosamente, su gestor, el Dr. Balaguer, se hiciera el desentendido, ya perdida totalmente la visión que lo aquejaba desde hacía tiempo, durante el período de los diez años (1986-1996), dándole paso al desastre existente. Del que algunos de los que participaron, desde sus orígenes, aunque fuera torpedeando el esfuerzo, han sido sus principales promotores.

Y así se escribe la historia. No hablando pendejadas, ni queriendo hacerse los héroes de la película.