RESPUESTA A UN EXPERTO y (2)

Creí que había terminado de responderle al señor Juan Llado, pero no. Me tuve que devolver para decirle, que lo que él piensa del problema social que hay que aplicar en la Ciudad Colonial debe ser tratado sin prisa, pero, sin pausa. Que el problema no es de ricos y pobres. De los de arriba y los de abajo. Que de lo que se trata es de rescatar un recinto urbano, de por sí histórico, cargado de problemas de todo tipo. Uno de los cuales consiste en las condiciones de habitabilidad en que se encuentra una gran parte del mismo. Y recordar, que no viven bien los de arriba, mientras los de abajo estén mal.

CALLE ARZ. MERIÑO (17)Una de las edificaciones que no ha sido intervenida, habitada por personas de escasos recursos económicos

Parte de una edificación ocupada por una de las impresoras que han invadido el centro histórico.

CALLE ARZ. MERIÑO (27)

Como decía en mi anterior respuesta al experto turístico, el casco colonial se mantuvo como capital de la República Dominicana hasta no hace tanto tiempo. Y así lucía antes de comenzar el descalabro.

CALLE LAS DAMAS (15) SECTOR  ATARAZANACondiciones en que se mantenía la ciudad capital hasta la caída del régimen de Trujillo. Calle Las Damas y Atarazana.

Tiempo en el que se produjera un cambio considerable. Y no de gobierno, solamente, sino de todo. Casas habitadas por personas tradicionales, de clase media, y media alta, no ricos, ni millonarios, que aquí no existían, al igual que por empresas y negocios florecientes, fueron abandonadas, abruptamente, y ocupadas por personas y negocios de otros niveles económicos y sociales, que aprovechándose de las circunstancias políticas, las invadieron, sin inconveniente alguno, y las convirtieron en suyas. Algunas hasta los momentos actuales. Y peor que eso es lo que encontramos al llegar a la Oficina de Patrimonio Cultural (OPC), en el año 1967. Es decir casi veinte años después de la hecatombe.

SECTOR ATARAZANA (18) SECTOR ATARAZANA (22)

SECTOR ATARAZANA (23)

SECTOR ATARAZANA (53) Algunas muestras de las condiciones en que se encontraba el Sector de La Atarazana antes de los trabajos de restauración, efectuados entre 1973 y 1978

CALLE EL CONDE (24)Como se encontraba el tramo de la calle El Conde, entre las calles Las Damas e Isabel La Católica.

ARZ. MERIÑO 263Casa No. 263 de la calle Arz. Meriño, como se encontraba antes de 1998, cuando fue restaurada. La ocupaban, precariamente, varios negocios en la planta baja, y una familia en la de arriba.

Cincuenta años han transcurrido desde aquel 1967, y muy poco se ha hecho para acabar de devolverle a la “zona” (término que detesto) algo de su esplendor perdido. Y así comenzamos, cambiándole la cara al sector de la Atarazana, incluyendo el Solar de la Piedra. Más adelante, le dimos el mismo trato a la calle Las Damas, en la que había problemas similares en la mayoría de sus casas. Las casas de Ovando, entre otras. Y así sucesivamente, hicimos lo mismo en propiedades particulares, esparcidas por todo el centro histórico, que fueron expropiadas por el gobierno. Como fueron las Casa del Cordón, de la Moneda, de Tostado, y varias otras. Y sin que con ello se creara un sismo social, se aplicó aquella máxima que reza, cada cuadro debe tener su marco. Mientras tanto, la mayoría de las personas que fueron desalojadas se trasladaron a lugares que el gobierno dispuso para ello.

CASA DEL CORDON

CASA DE LA MONEDA 001

CASA DE TOSTADOOtras edificaciones de similar importancia empezaron a ser adquiridas por particulares, para someterlas a restauración, y ser ocupadas como vivienda. Proceso que lamentablemente no continuó como esperábamos, no obstante nuestro convencimiento, y las ganas que tuvimos en logar convencer a los demás. Para la mayoría de los que se manifestaban estar interesados, las condiciones ambientales no cambiaban lo que se esperaba. Y la verdad es, que no se equivocaron.PADRE BILLINI 15

Me he dispuesto a traer a colación este pasado reciente, con el propósito de recordárselo a quienes han vivido toda una vida en la ciudad de Santo Domingo, al igual que comentárselo a los “newcomers”, con el fin de que no empiecen hoy a decirnos lo que tenemos que hacer. Y si de lo que se trata es de crear una pugna entre ricos y pobres, además de la existente, debo advertirles que están equivocados. Que los que amamos nuestra ciudad, tanto la colonial como la moderna, lo que queremos es continuar viviendo en una ciudad decente, y segura, hermosa, y compartida por todos, residentes y visitantes.

En cuanto a lo que se refiere a la calle El Conde, eterno corazón y vida de la capital de la República, lo que necesitamos es, por un lado, una administración municipal que le duela, y capaz de conocer sus lados positivos y negativos, y por otro lado, una agencia rectora de su patrimonio cultural, a la que además de devolvérsele sus atribuciones, otorgadas por la Ley, se la dote de personal idóneo, capaz de volver a hacer lo que se dejó de hacer hace más de treinta años.

Y que, de la misma manera que los propietarios de edificaciones emblemáticas en otras ciudades del mudo, han decidido revalorizarlas, devolviéndoles sus usos originales, los nuestros hagan lo mismo. Que no veo la necesidad de continuar expropiando, sino de entusiasmando a sus propietarios, para que hagan lo mismo, con una efectiva asistencia técnica y económica.

La idea que siempre se ha contemplado de convertir la Ciudad Colonial en una atracción turística no debe consistir en crear un parque temático, ni nada parecido. Lo que tenemos que hacer, no es más que lo mismo que se ha hecho en todas partes del mundo que cuentan con centros históricos de categoría similares al nuestro. En el que sus habitantes vivan una vida normal, compartiendo sus atributos entre todos. Al igual que con los visitantes, que atraídos por su rica historia, hermosos lugares, y generosa hospitalidad, deciden tomar sus días de descanso para pasarlos entre nosotros.

Advertisements

OTROS DATOS SOBRE LA MISMA FOTO

De vez en cuando, dependiendo del estado de ánimo en que me encuentre, producto de las circunstancias políticas, económicas, y culturales, no mías, por supuesto, sino de mi zarandeado país, se me ocurren vainas como esta.

St-Domingo-Colon-Street (Medium)
En días pasados, publiqué una foto en Facebook, en la que aparece una calle de nuestra Ciudad Colonial. Y por esta misma vía pregunté cual era la calle, y a que época pertenecía. Solo una amiga, María Filomena Barleta, se animó, y respondió correctamente. Se trata de la calle Las Damas, primera arteria trazada en el Nuevo Mundo. Mostrando, que así era como se mantenía la ciudad capital de la República Dominicana, que había dejado de ser colonial por espacio de casi un siglo. La siguiente foto muestra la calle como se encuentra hoy-

100_4565
Para tener una idea de cómo me pude percatar de que se trata de la calle Las Damas, que muestra en la foto como calle Colón, a continuación señalaré las edificaciones que, aunque totalmente cambiadas, aparecen en la misma.
A la izquierda, en primer plano, está la que ocupa la Academia de Ciencias. Antes de que Paquito Martínez Alba la transformara. Y a la derecha, la Casa de la Rectoría de la UASD, anteriormente, Instituto Geográfico, totalmente transformada desde hace tiempo. Al cruzar la calle El Conde, se encuentran, de un lado y del otro las casas de Frey Nicolás de Ovando, restauradas, y actualmente ocupadas, las de la izquierda, por el Centro Cultural y la Embajada de Francia. Y del otro lado, la renglera de casas, igualmente, construidas por Ovando, restauradas, y convertidas en hostal. Como se puede advertir, la mitad de estas casas fueron construidas, y llegaron hasta nuestros días, de una sola planta. Reconstruidas, no restauradas, irresponsablemente, por la dirección de la Oficina de Patrimonio Cultural (1986-1996) y dotándolas de una segunda planta. Y que fueran mantenidas tal cual por los encargados de dar terminación a las obras del Hostal Nicolás de Ovando.

CALLE LAS DAMAS (17)
En esta foto se nota la construcción original, de piedra, y la segunda planta añadida, de concreto.
Continuando con nuestra foto original, en la acera de la izquierda (Oeste), aparecen, casi imperceptiblemente, las dos casas coloniales que fueron demolidas y sustituidas por una plaza, que un arquitecto amigo, venezolano, denominara Monumento a la Irresponsabilidad. Y a su lado, el templo de los jesuitas, convertido en Panteón Nacional. Al fondo, el antiguo palacio de los Capitanes Generales, después de ser reconstruido en la década de los años treinta?, ára albergar las oficinas del gonierno nacional, al que se le dio una imagen neoclásica. Republicana, para algunos.
Son notables las condiciones de la calle, sin pavimento alguno, y los postes portando el alumbrado público. Primero que se instaló en la ciudad capital.

A PROPÓSITO DE LAS OPINIONES DE UN EXPERTO EN TURISMO

Llevo más de cincuenta años dándole vueltas al trompo, y resulta, que no lo he podido dominar. El trompo es, como se lo podrán imaginar, nuestra Ciudad Colonial, y quien lo reguila es un arquitecto que no llegó a graduarse y, por una de esas veleidades de la vida, fue el elegido para dar inicio al programa de rescate de nuestro patrimonio cultural, y dirigirlo por casi doce años. Hoy el mismo trompo está siendo reguilado por otras personas que saben, y mucho, de dinero, pero de centros históricos, y su rescate, absolutamente nada.

Últimamente, me he pasado una buena parte del tiempo escribiendo disparates sobre el tema, incluyendo al trompo. Y no los publico en periódicos, ni revistas, ni nada palpable, sino en mi propia página web: mueldelmonte.wordpress.com. Y además los envío a mis contactos de Hotmail, y los cuelgo en Facebook.

Pero resulta, que existen otros “expertos”, que se las pasan pontificando sobre todo. Algunos de los cuales lo hacen refiriéndose a temas como los que me preocupan a mí: rescatar y revalorizar el patrimonio colonial de centros históricos, como es nuestra Ciudad Colonial, entre otras. Siendo uno de ellos el señor Juan Llado, a quien no tengo el placer de conocer, pero lo leo con interés, aunque disintiendo de algunos de sus planteamientos.

En uno de sus artículos, titulado IRAS COLONIALES EN LA CIUDAD, publicado en Diario Libre el día 30 de noviembre de 2015, el señor Llado se explaya analizando el Programa de Fomento al Turismo-Ciudad Colonial de Santo Domingo, que le financia el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) al gobierno dominicano, y sobre el cual expondré algunas conceptualizaciones.

Al inicio de su interesante exposición, el señor Llado se cuestiona, “si lo que se proponen es continuar convirtiendo en todo, menos en colonial la Ciudad Colonial. Entendiendo, que algunas de las nuevas facetas del proyecto BID son más importantes que otras, y que sus resultados son cada vez más preocupantes.” Y concluyendo, “que el sitio se está pareciendo cada vez más a un resort turístico y menos a lo que se puede imaginar que fue la urbe colonial de donde emanara parte de nuestra identidad como pueblo y como nación.”

A lo que yo le preguntaría, ¿Y no es, precisamente eso, lo que buscan desde hace tiempo? O alguien pensó que de lo que se trataba no era más que ver pajaritos volando sobre el centro histórico más antiguo de América. A mí ni me sorprendieron, ni me engañaron. Intuí, desde el mismo inicio del proyecto, por donde venían las cosas. Y de ahí mis inquietantes comentarios, previos al inicio del desbarajuste.

En su inicio, la pesca buscando los millones de verdes era manipulada por el Patronato del Cardenal, en el que participaban algunos de los guruses en el quehacer colonial. Y si no, pregúntenselo a Enrique Iglesias, uno de los anteriores presidentes del BID. Pero, por razones que como dominicano intuimos, estos fueron desechados, y en vez, preferidos unos políticos profesionales, que de restauración deben saber algo menos que los del Patronato. Comandados por el Ministro de Turismo. Que sepamos, de vasta experiencia en el manejo de campañas presidenciales de otros candidatos. Aunque la de él fue un fracaso.

Lo de su parecido cada vez más a un resort turístico, y menos a lo que fue la urbe colonial, la verdad es que no entiendo lo que esto quiere decir, ya que “los resorts están diseñados para que el turista pase todas sus vacaciones en sus instalaciones, sin necesidad de salir para comer o para divertirse. Es habitual que este tipo de resorts estén instalados junto al mar y ofrezcan playa privada, piscina, bar y casino, por citar algunas opciones.” Y en cuanto a lo que menos se parece a una urbe colonial, yo le preguntaría, ¿a una urbe colonial de que época?

Como el artículo en cuestión es tan extenso, y variados los temas tratados, me he limitado a comentar algunas de sus variantes. Como ser, la transformación de nuestra Ciudad Colonial para convertirla en el Viejo San Juan de Puerto Rico. Con lo que me parece un mal trato a uno de los más importantes trabajos de rescate de un centro histórico, que aunque carece de la importancia histórica y monumental del nuestro, los puertorriqueños lograron, en un par de décadas, lo que los dominicanos no hemos sido capaces en más de cinco. Donde los hijos de Borinquen, todos, no solo el gobierno, se enfrascaron en una tarea impensable. Excelente trabajo que ha querido ser copiado en dos ocasiones por dominicanos. La primera, por los diseñadores del fracasado proyecto ESSO Santo Domingo Colonial, y la segunda, mediante el actual proyecto BID-MITUR.

Un aspecto en el que Llado hace más hincapié es en uno de los que inciden en las condiciones en que se encuentra el casco colonial de Santo Domingo. Y el que mayores controversias ha generado, desde los finales de la década de los años sesenta del siglo pasado. Que es el correspondiente a la habitabilidad del mismo. Especialmente, a las clases sociales que lo ocupan, y a las que se pretenden desalojar, e importar. Que es lo mismo que decir, desalojar la clase media y baja, para entregársela a la más alta, la más opulenta. Conjuntamente con la instalación de negocios con especialidad en turismo.

Enfoque con el que no estoy de acuerdo. Entiendo, que dicho casco era, con algunas extensiones, la capital de la República Dominicana, hasta, aproximadamente mediados del Siglo XX. Donde se concentraba lo más relevante del país. El gobierno, con sus diferentes componentes, las empresas y los negocios más importantes, etc., y las residencias de las familias acomodadas. De ahí, que, aún con las desafortunadas transformaciones urbanísticas y arquitectónicas que se ejecutaron en su mayor parte, desde principios del Siglo XX, se mantuviera impecablemente, en todos los órdenes. Hasta producirse los cambios políticos, y sociales, a raíz del ajusticiamiento del Dictador. Proceso que lo llevó a convertirse casi en un arrabal.

De ahí, que no es cierto, que actualmente la Ciudad Colonial está habitada por la clase media, con lo que ello significa. Que lo lógico sería lograr que fuera así. Evitando convertirla en un parque temático, o en una zona residencial y turística opulenta. Pero, tampoco manteniéndola como una barriada deprimida y, hasta cierto punto, peligrosa. A propósito de esta lamentable situación, de índole evidentemente social, que he vivido, personalmente, y he venido tratando en innumerables artículos y conferencias, que, por supuesto no voy a repetir en esta oportunidad. No obstante, le pregunto al señor Llado, y a quien sea: ¿Qué es lo que a su juicio tenemos que hacer, además de pontificar, antes de que sea más tarde?

A todo lo dicho, y lo que falta por decir, debo comentar, que debido a mi interés por nuestra Ciudad Colonial, he visitado infinidad de centros históricos. Tanto en Europa como en América. Y con excepción de la ciudad de San Agustín, Florida, EEUU, y en parte Antigua, Guatemala, no he visto ninguno convertido en parque temático. Pero, tampoco me he topado con algo tan imperdonablemente desastroso, como nuestra Ciudad Colonial. Penosamente, después de habernos pasado tanto tiempo (cincuenta años), tratando, infructuosamente, de reguilar el trompo hasta más no poder.

Ahora, los que nunca trataron de hacer algo por ella, ni les interesó, han pretendido convertirse en hadas madrinas. Unos sustentados en su propia riqueza, y otros, en la magia del BID. Magia que no resuelve, positivamente, problemas como el que nos ocupa, sino, más bien, podría empeorarlo. O cuando menos ocasionarle daños como los del Hotel Francés, la Puerta del Conde, la Catedral, y sabrá Dios cuantos más, que habrán de verse cuando le llegue su turno a las ruinosas edificaciones particulares, que le han cambiado la cara, medalaganariamente, convirtiéndolas en sepulcros blanqueados. Además, de haberse atrevido a intentar convertir las monumentales Ruinas de San Francisco en cualquier otra cosa, menos en lo que, penosamente, ha llegado hasta nuestros días.

RUINAS DE SAN FRANCISCO (18)

Ruinas de San Francisco antes del empedrado de la cuesta (Siglo pasado).

EL OTRO CIELO

Ya habrán notado los que me han seguido, que los temas literarios, de la índole que sea, no están entre mis favoritos. Desde pequeño tuve una tendencia hacia lo tangible, especialmente lo que se logra, no con palaras, sino con obras. Y la arquitectura, a la que hube de dedicar casi todo mi tiempo hábil, no me deja mentir.

No obstante, el tiempo que disponemos los mayorcitos, algunos lo dedicamos a entretenernos leyendo un poco de todo. Más aún con la facilidad que nos brinda la computadora. Que es a la que dedico gran parte de mi tiempo.

A propósito de este fabuloso instrumento, que aprovecho para investigar, confrontar, corregirme, y otras cosas más, me topé con el cuento de Julio Cortázar, que me he permitido hacerte llegar, acompañado de fotos de Galerías Guemes (antes Pasaje Florida), partícipe de su historia.

Y como verán, este cuento se acerca bastante a mis preferencias. Galería Guemes obra cumbre de la arquitectura Art Nouveau porteña, una de mis favoritas, se mezcla con la literatura, al través de uno de los cuentos más populares de la Argentina.

Julio Florencio Cortázar (Bruselas, Bélgica, 26 de agosto de 1914-París,Francia, 12 de febrero de 1984) fue un escritor, traductor, e intellectual nacionalizado argentino y francés nacido en Bélgica. Optó por la nacionalidad francesa en 1981, en protesta contra el régimen militar argentino.

Se le considera uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, maestro del relato corto, la prosa poética y la narración breve en general, y creador de importantes novelas que inauguraron una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano, rompiendo los moldes clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal. Debido a que los contenidos de su obra transitan en la frontera entre lo real y lo fantástico, suele ser puesto en relación con el realismo mágico e incluso con el surrealismo.

Vivió casi toda su vida en Argentina y parte en Europa. Residió en Italia, EspañaSuiza y París, ciudad donde se estableció en 1951 y en la que ambientó algunas de sus obras.

Galería Güemes: cumple 100 años y mantiene su brillo histórico

foto1pjeguemes  mayo19

Patrimonio Art Nouveau.Fue inaugurada en 1915 y también tiene un acceso por San Martín. Cortázar la describió en su cuento “El otro cielo”. Se destacan su cúpula y el mirador del piso 14.

a 221

507606008_08d58ebc5d_b

buenos_aires___galeria_guemes_by_llukebe

bue_piazzola_teatro_ch

 

https://alonsoluiso.wordpress.com/2013/03/21/resena-el-otro-cielo-julio-cortazar/

A continuación el cuento complete

http://www.literatura.us/cortazar/cielo.html

 

DOCE Y DIECISIETE VS DIECISEIS

El 20 de noviembre recién pasado el pueblo argentino decidió ponerle fin a 12 años de gobiernos kirchneristas, compartidos entre un marido y su mujer. Doce años en los que la gran nación argentina padeció los horrores de la voluntariosa pareja, que al término de su mandato pretendía continuarlo, imponiendo una especie de títere. Con el propósito de retomarlo en el 2019. Cuando todo parecía favorecerle, ya que encuestas pagadas así lo decían, y la sugestión cundía en las mentes populares (lo dominan todo, no hay nada que temer), el pueblo argentino se parapetó, y dijo, basta ya. E´pa´fuera que van. Y así fue.

Ayer, 6 de diciembre, el pueblo venezolano decidió ponerle freno al gobierno de 17 años, compartido entre Hugo Chávez y Nicolás Maduro (el del pajarito), obteniendo una aplastante mayoría parlamentaria de diecisiete largos años, durante los cuales Chávez creara un gobierno socialista, autoritario, y cercano a convertirlo en una tiranía roja. Lo que su muerte evitó, afortunadamente. Su continuador, escogido como su principal discípulo, aunque carente de talento y carisma, trata de darle continuación sin todavía haber podido cumplir con el sueño de su mentor. Desgastado, y rechazado por la mayoría del pueblo venezolano, el sistema “invencible”, según la camorra chavista, sufrió su primera derrota, perdiendo en las urnas, su mayoría aplastante en el Congreso de la Nación. Esperando, que cuando lleguen las elecciones presidenciales, e´pa´fuera que irán.

El 15 de mayo del próximo año 2016, el pueblo dominicano decidirá si los que están, desde hace 16 años, han de continuar gobernando, con una aplastante mayoría en todos los estamentos del Estado, pero aplastados por una corrupción e impunidad inéditas en nuestra historia, o habrán de ser derrotados, de arriba abajo, por un pueblo que dice no aguantar más, y desea repetir lo de la Argentina y Venezuela.

Analizando lo ocurrido en dos de las más grandes naciones latinoamericanas, en las que todo indicaba una indiscutible continuidad, y en las que las frutas se habían madurado más de la cuenta, hasta alcanzar las metas de la pudrición, en uno de los más pequeños, su sufrido pueblo ha determinado, que, al igual que en los más grandes, e´p´fuera que van.

De tal manera, me permito, encarecida y respetuosamente, pedirle al pueblo dominicano, al que pertenezco desde hace ochenta años, que piensen dos veces lo que harán. Que es impensable, que un pueblo valiente, aunque aplatanado, se comporte de manera diferente a los otros dos. Que no se dejen engañar por las mismas promesas, y los subsidios, que el PLD viene ofreciendo desde que Bosch y Balaguer decidieron respaldarlos, sobre la base de las manos limpias. Oh Dios.

ENGOMBE

 

 

PALACIO DE ENGOMBEEl día 23 de noviembre de 2012 (es decir, hacen tres años) publiqué este artículo en el periódico digital ACENTO.COM. En vista de que el tiempo ha transcurrido, y no se ha hecho absolutamente nada, que no sea mantener aquello limpio, decidí volver a darlo a conocer, con unos adendos, para que los que no se enteraron entonces puedan hacerlo, y quienes aspiran al cambio puedan tomar nota, dada la importancia que ha adquirido el tema, después de los desastres ocurrido en la Ciudad Colonial. Y el abandono en que se encuentra todo el patrimonio cultural en nuestro país.

En días pasados (decía hace tres años) leí en la prensa una noticia que por lo extraño de su contenido no dejó de sorprenderme. El actual Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y Ex Ministro de Salud Pública, en el gobierno anterior, Dr. Bautista Rojas Gómez, giró una visita al conjunto monumental, compuesto por las estructuras de piedra que precariamente se conservan del ingenio colonial de ENGOMBE (Siglo XVI), y propuso que este sirviera para simbolizar un escenario especial de unión familiar, y con tal motivo, se lleve a cabo una celebración eucarística todos los meses de noviembre. ¡Qué hermosura

Como me imagino que muy pocos de mis conciudadanos saben lo qué es ENGOMBE, y no pueden tener la menor idea de lo que es aquello, donde se encuentra, para que sirvió, y serviría, voy a permitirme hacer un brece relato, con la esperanza de que no solo se lleve a cabo la propuesta del Ministro de una cartera que no es Cultura, ni Turismo, ni nada que tenga que ver con los recursos históricos y monumentales de nuestro país, sino que se le preste la atención que merece.

Antes de entrar en detalles debo decir, que en nuestro querido país, al que estamos tan acostumbrados a considerarlo como “algo muy especial”, sea un médico, político, y ministro de una cartera que muy poco tiene que ver con el patrimonio histórico y cultural de la nación, quien se dispusiera sacar del oscurantismo más absoluto lo que debe corresponderle a otras instancias gubernamentales, como son las que dirigen los ministerios antes mencionados, y la Dirección Nacional de Patrimonio Monumental, que luce más despistada que las mismas ruinas.

Así son las cosas en nuestro país, que lo hacen “tan especial”. Pero lo que resulta todavía peor es que desde el Palacio Nacional no se diga ni pío. Y no como pollitos, sino como los responsables de sacar a flote de la economía “blindada” otro material que aunque no es de acero, debería incluirse. Como es el caso del patrimonio cultural de la nación. Como suele suceder en casi todas partes del mundo civilizado. En las que se ha tenido en cuenta, que Patrimonio y Turismo conforman un Binomio de Desarrollo.

Pues bien, entrando en materia, ENGOMBE, cuya toponimia es tomada del nombre de la etnia (familia de lenguas), no tribu o raza, bantú, del arco superior del Congo, África, es lo que en su día, allá por los albores del Siglo XVI, fue un próspero ingenio azucarero, de los que empezaron a producir azúcar de caña, traída de las Canarias, España, al Nuevo Mundo. Las ruinas que conforman este histórico conjunto arquitectónico, ubicado en la ribera oriental del Río Haina, y a corta distancia de la ciudad de Santo Domingo, se han conservado gracias a los designios divinos, que las han preservado para lo que debería ser satisfacción de los dominicanos, y para que algún día sirvan para contribuir con su desarrollo, como gran atracción turística que sería, poniendo en valor sus antiguas instalaciones, al igual que el hermoso paraje que las circunda.

Teniendo en consideración su vecindad con el caudaloso Río Haina, cuando alguien decida proyectar un lugar atractivo, que podría ser un resort de característica rural, podría contemplarse la idea de concebir una ruta acuática, que comunicara el Ozama con el Haina. Convirtiéndose esta en una atracción turística que, combinada con el resort, se pondría en el mapa turístico de la región caribeña, además de crear una importante fuente de empleos.

RIO HAINA (1)

Recodo del Río Haina frente a las ruinas del ingenio

Si, como atractivo turístico. Pero no en las condiciones en que se encuentra, ni en las que pudieran quedar después de un improvisado operativo del lugar, o de un intento por conservarlas al estilo de los “expertos” restauradores dominicanos. Como sucediera años ha, cuando se le practicó una anastilosis (del griego ἀνά “hacia arriba” y στύλος “columna”, es un término arqueológico que designa la técnica de reconstrucción de un monumento en ruinas gracias al estudio metódico del ajuste de los diferentes elementos que componen su arquitectura.) a la doble arcada de la fachada principal del palacete.

El-Palacio-de-Engombe

CAPILLA DE ENGOMBE  EB_06

EB_25  EB_26

EB_03  EB_11

Todo ello, antes de que uno de los genios de la política y la intelectualidad criolla que nos gastamos, decidiera parcelar una gran parte de los hasta entonces vírgenes terrenos donde se encuentran ubicadas las ruinas, desde hace poco más de unos cinco siglos, que fueran distribuidos entre el personal administrativo y magisterial de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, de la que fuera Rector. Cercenando así aquel paraje virgen, sin que los resultados llegaran a ser valederos.

001 (Medium)

Foto aérea del paraje, en la que se aprecia la parcelación de una gran parte de los terrenos.

ENGOMBE

Algunas de las construcciones que se han levanado en la parcelación.

No, lo que hemos dicho, y propuesto en innumerables ocasiones, no es otra cosa que restaurar las edificaciones que lo permitan sus condiciones actuales, consolidar el resto, y después de una seria investigación arqueológica y arquitectónica, utilizar lo utilizable, y embellecer lo restante, aprovechándolo todo para convertirlo en un resort turístico de características rurales, sin que, por supuesto, lo que se haga vaya en desmedro alguno de su valor histórico y monumental.

Cuantas cosas de provecho se podrían hacer en beneficio de nuestro prestigio turístico, y nuestra economía, utilizando, inteligentemente, algo que solo República Dominicana posee en América, como son las primacías, de todo lo que hicieron los “invasores” españoles en el Nuevo Mundo, como son, en parte, los inicios de la industria azucarera, de la que se nutrieron los pobladores de La Española, desde los albores de su colonización hasta los tiempos actuales. Industria a la que no le han permitido seguir creciendo, en la magnitud en que lo hacía, por culpa de erráticas políticas desarrollistas de los últimos gobiernos que hemos tenido, uno de los cuales llegó al colmo de permitir que se “desguazara” el más grande de los ingenios azucareros que llegara a existir en el mundo, y venderlo como chatarra: el Río Haina.

Sin la menor intensión de continuar repitiendo algo que tantas veces he propuesto, lo que me inspiró a repetir, y hacer llover sobre mojado el tema, fue el hecho de que un médico, por demás alejado del mundo cultural y turístico fuera el que saliera a la palestra pública con un tema tan alejado a sus atribuciones. Y que los otros, sí, esos mismos, los del mariachi de las eternas comisiones, patronatos, y seminarios, continúen como si nada estuviera pasando en el área.

Espero, que el ritual propuesto por el Ministro, más que servirle de arma politiquera, a lo que nos tienen acostumbrados estos señores del PLD, que vienen timoneando la nave del estado desde hace casi 16 años, llame la atención de algún agudo inversor (¿extranjero?), que haya entendido el mensaje, consistente en que el turismo no solo debe depender de las tres “s” (sea, sand, and sun, en inglés), como lo estamos haciendo, sino de muchas otros factores de similar importancia.

Como un simple ejemplo de lo que hemos hecho, y se debe continuar haciendo, con respecto a este y otros temas relacionados con nuestro patrimonio cultural, transcribo, a continuación, dos párrafos de una noticia, calzada con la firma de María Mercedes, que con el título de Por los caminos de los ingenios coloniales, fue dada a conocer el día 30 de marzo de 2005, en el periódico Hoy.

“Una mañana bastante calurosa nos acompañó durante todo el viaje, que sin intención de exagerar fue muy interesante y educativo, porque los que tuvieron la oportunidad de asistir descubrieron un gran tesoro escondido, que guarda esta tierra Primada de América.
La visita fue a los ingenios de Engombe, y Boca de Nigua, en San Cristóbal, que contó con la presencia del Nuncio Apostólico, Monseñor Timothy Broglio, el Embajador de Estados Unidos, Hans Hertel…”.

scan0249

A los que debo agregar: la Embajadora de España, María Jesús Lopez Figa, y esposo, al igual que otras personalidades nacionales y extranjeras. Todo ello, con el propósito de venderles la idea de lo que entendemos hay que hacer, para poder salvar este tesoro escondido, y que pueda contribuir con el desarrollo económico y cultural de nuestro país.