ANÉCDOTAS DE UNA VIDA PRODUCTIVA (8)

 

Me habrán oído decir, o leído, en algunas de mis lucubraciones, en las que he venido narrando distintas actuaciones de mis adversarios, supuestos restauradores, con títulos académicos colgados en sus paredes, que algunos de estos han sido apoyados por el manda más del momento, con nombramientos de directores, encargados de proyectos, ayudantes, o miembros de una de esa media docena de comisiones. Otros, de diferentes ocupaciones, han sido convertidos en “expertos” de algo que no tienen ni la menor idea. Algún día, si estoy vivo, y en nuestro país se habrán dado visos de haberse perdido el miedo al “cuco”, me permitiré señalarlos con nombres y apellidos, con el propósito de dar un ejemplo, de los tantos que nos hacen falta dar como conglomerado social, libre y soberano.

Como dicen, que una fotografía expresa más que mil palabras, siempre he creído que la mejor manera de enseñar es mostrando una imagen de lo que se desea explicar. A continuación mostraré algunas de las obras realizadas por estos “expertos”, para que no quede ninguna duda de quien es el que está en lo cierto.

Veamos. Allá por los años cuarenta del pasado Siglo XX, el Ing. José Ramón Báez López Penha, Don Moncito), intervino la casa No.2 de la calle Atarazana. Su trabajo consistió en hacer lo que él había soñado, o había visto sabrá Dios donde, modificando totalmente, tanto la fachada, como el interior de la misma. Una vez terminados los trabajos, la llamada C asa de los Aybar fue utilizada para instalar el Museo Nacional. Al este ser trasladado a la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre, en el año 1955, el inmueble fue ocupado por artesanos que, dicho sea de paso, llegaron a producir la mejor artesanía que se haya hecho en nuestro país. Posteriormente, la casa cayó en abandono, y se convirtió en algo similar a lo que todavía hoy encontramos en la Ciudad Colonial.

scan0023

100_3334   libreria-de-cultura[1] 

Al ser creada la Oficina de Patrimonio Cultural (OPC), fuimos autorizados a ocupar la mencionada edificación, la que tuvo que ser intervenida, nuevamente, viéndonos forzados a mantener la fachada como había llegado hasta nosotros, no obstante saber, que tanto el simpático balcón, el antepecho, y las mochetas de las puertas, no eran originales, ni fieles reproducciones de lo que hubo antes del proceso de “modernización” de las casas coloniales, que es precisamente lo que tenemos que abordar. Esto en cuanto a la fachada norte, con frente a la entonces llamada calle General González, hoy Atarazana.

En cuanto a la otra fachada, que da frente a la Plaza España, fue totalmente inventada. Esta, no era más que la parte posterior de la casa, a la que no se tenía acceso alguno. Estos son, en términos generales, algunos de los ejemplos que me han permitido decir, una vez más, que no ha sido durante los últimos cuarenta años, durante los cuales se han cometido las barbaridades que he denunciado, a partir del desmembramiento del programa, y de la unidad rectora (OPC). Ya desde principios del siglo XX, los sabelotodo dominicanos se habían encargado de destruir parte del todavía casi intacto Hospital de San Nicolás, para construir la Iglesia de Nuestra Señora de la Altagracia, y ortos edificios particulares.

scan0018

100_3787

Y de esa u otras formas se habían cometido una serie de desaciertos, embadurnamiento de las iglesias coloniales con pañetes y pinturas, al igual que destruyendo un sin número de edificaciones de los siglos XVI, en adelante, para sustituirlas por adefesios arquitectónicos, la mayoría de los cuales deberían ser demolidos, y sustituidos por algo mejor, estética y funcionalmente.

imagesCACXQC2C (Medium)

Pero, entre estos tantos desaciertos, no debo dejar de mencionar la destrucción del Fuerte de San Jerónimo para complecer a Trujillo, con el propósito de continuar hacia el oeste la Avenida George Washington (Malecón), borrando, para siempre, la mayor parte de tan importante reliquia colonial. Muy especialmente, cuando muy bien se pudo haber bordeado, y conservado lo que existía, como se ha hecho en diversas partes del mundo.

                                                     264398_527523320616376_1389986029_n[1]                              417885_527522760616432_1047458426_n[1]

100_3778 100_3779

100_3782

Con la entrada en efecto del programa, y la agencia rectora, que fueran creados en el año 1967, para lo que fue necesario crear nuevas leyes y reglamentos, la situación cambió radicalmente. Propietarios que llegaron a llamarnos desubicados de la realidad, tuvieron que aceptar, aunque a regañadientes, que había llegado el momento de devolverle, aunque fuera parcialmente, algo del esplendor que tuvo la ciudad de Santo Domingo, en épocas superadas hace mucho tiempo. Lo que es posible hacer, solo con muy buen tino.

Es conveniente señalar, que la Casa de los Aybar no era la única de esa cuadra. Que al igual que la acera de enfrente, una hilera de casas coloniales había llegado casi intacta, hasta que el Arq. Javier Barroso, restaurador del Alcázar de Colón (1955-1957), las demolió, con el propósito de crear un falso escenario alrededor del Palacio Virreinal

scan0023

Debemos darle gracia a Dios, que por las razones de todos conocidos, no se llegara a concluir el proyecto que Barroso tenía concebido para crear otro gran escenario alrededor de la antigua Iglesia de los jesuitas, que fuera restaurada por él, en el año 1857, y convertida en Panteón Nacional. Escenario que sería logrado demoliendo todas las edificaciones del entorno del Panteón. Vale decir, las casas de Nicolás de Ovando, entre otras.

En próximas anécdotas continuaré mostrando, gráficamente, por supuesto, lo que tenga más a mano, de las “maravillas” ejecutadas por los que se han llegado a creer que por tener la sartén agarrada por el mango, han tenido el derecho de hacer lo que sea, no lo que están obligados hacer, aunque no tengan la más mínima capacidad para hacerlo.

Advertisements

RODRIGO DE BASTIDAS

Rodrigo-de-Bastidas[1]     rodrigo_de_bastidas
Rodrigo de Bastidas (Sevilla, 1445-Santiago de Cuba, 1527) Adelantado, conquistador español, descubridor del litoral atlántico colombiano, desde la Península de la Guajira hasta el Golfo de Urabá, del istmo de Panamá y del río Magdalena. Fundador de la ciudad colonial de Santa Marta. Fue un navegante andaluz afincado en Triana, Sevilla. Participó en el Segundo Viaje de Colón a las Indias en 1493.
Siguiendo la ruta de Alonso de Ojeda descubrió las costas de Colombia y la bahía de Santa Marta, Cartagena, llegó a las costas panameñas (en la actual comarca de Guna Yala) después de haber recorrido el litoral venezolano. Descubierto el río Magdalena, y el golfo de Urabá, continuó con su tarea exploradora, recorriendo los puertos de Retrete y Nombre de Dios, donde mandó a construir un puerto que bautizó en su honor como El Escribano. Sin embargo, al tener las naves en muy mal estado, debe regresar a La Española, en donde estaba la principal base de operaciones de los viajeros españoles en el Nuevo Mundo.
Al llegar a las costas de La Española, una de sus naves naufragó, pero logró salvar parte de su carga, que se trataba en mayor parte de oro. En Santo Domingo fue acusado de negociación ilegal con los indígenas. Después de ser procesado en 1502 por Francisco de Bobadilla (que también procesó a Colón) fue declarado inocente de los cargos, y una vez pagados los derechos a la Corona, los Reyes Católicos le otorgaron el cobro de una renta anual sobre la producción de la provincia de Urabá y Zenú.
El 5 de junio de 1500, a Bastidas se le concedió licencia para descubrir islas o tierras que no fueron visitadas por Colón u otros navegantes, así como tierras no pertenecientes a Portugal, desde las costas del cabo de la Vela en la extinta Gobernación de Coquibacoa.
En septiembre u octubre de 1501, junto con el piloto Juan De La Cosa, zarpó del puerto de Cádiz en las carabelas San Antón y Santa María de Gracia. En este viaje se embarcó el joven Vasco Núñez de Balboa, futuro descubridor del Océano Pacífico.

imagesCA9C3GK0 (Medium)
Rodrigo de Bastidas regresó a España en la flota de Bobadilla. Zarpó de Santo Domingo a mediados de 1502 y tuvo la suerte de salvarse de la tempestad que acabó con la flota. Llegó a Cádiz en septiembre del mismo año.
En 1525 de regreso a América, fundó la ciudad de Santa Marta (actual capital del departamento colombiano de Magdalena), entre el cabo de la Vela y el río Magdalena, una de las primeras ciudades continentales de América que aún existe. Juan Villafuerte, su propio lugarteniente, dirigió una conspiración contra Bastidas que casi le cuesta la vida. Herido en el atentado, intentó volver a La Española. El 28 de julio de 1527, al anclar en Santiago de Cuba, falleció. Sus restos reposaron en un regio mausoleo de la Catedral de Santo Domingo.

sepulcro-de-rodrigo-de-bastidas_501585[1]           

La Casa de Bastidas es un interesante monumento civil que nos recuerda la suntuosa época colonial de Santo Domingo. Durante más de un siglo, la casa fue habitada por los descendientes de Rodrigo de Bastidas, y luego fue utilizada por diversas instituciones gubernamentales, por lo que ahora alberga el Museo del Niño.

imagesCA278M8R
La casona fue reconstruida, trabajos que pusieron de manifiesto que hubo dos épocas claramente diferenciadas en su edificación a la sombra de la fortaleza Ozama (a la cual se integra por el oeste de su fachada).Hoy se pueden apreciar en ella detalles del siglo XVI junto a otros del siglo XVIII. Su portal original fue sustituido en el siglo XVIII por el que tiene en la actualidad, el cual posee características neoclásicas y está adornado con una pequeña imagen de la virgen Santa Bárbara

bastidas en panama

 

 

 

ANÉCDOTAS DE UNA VIDA PRODUCTIVA (7)

En mi anterior anécdota prometí extenderme en lo relacionado con los cambios a que fueron sometidas, por los responsables de dirigir la Oficina de Patrimonio Cultural (OPC) (1986-1996), dos edificaciones de la calle Las Damas de la Ciudad Colonial de Santo Domingo, ambas construidas por disposición del Frey Nicolás de Ovando.

En las fotos que aparecen publicadas con sendos artículos míos, de fechas 22 de octubre de 1994, y 4 de julio de 2001, se pueden ver los cambios. La primera foto muestra la casa contigua a la que fuera la vivienda del Comendador, que fue originalmente de un solo nivel, restaurada con bastante acierto, tal y como fue originalmente, y como debió haber continuado, siguiendo, las reglas internacionales de conservación. Muy especialmente, tratándose de un monumento histórico de primer orden. A seguidas se encuentra la misma casa, a la que se le construyó un segundo nivel. Se empañetó, haciéndose lo mismo con la que se le superpuso.

scan0182

 

scan0180

scan0181

En la tercera foto a parece la edificación colindante, igualmente correspondiente a la “renglera de pares de casas”, que el Gobernador Ovando hizo construir para su renta. Esta, al igual que la anterior, fue originalmente de un solo nivel, y convertida en dos niveles, hace muchos años, por la empresa El Caribe. Al ser intervenida, los responsables de estos desaciertos demolieron el segundo nivel, como procedía, y después de un cambio de actitud le fue reconstruido el segundo nivel, que conserva todavía. Al igual que en la anterior, a ambas plantas les fue aplicado un pañete de cemento.

scan0179

Dice el refrán popular: “muerto el perro, se acabó la rabia”. Y eso mismo es lo que sucedió, cuando los responsables de entonces decidieron elevar los niveles de las dos casas, atendiendo a necesidades de la ampliación del Hostal. Necesidades que pudieron haber sido resueltas por otro lado, sin desnaturalizar un par de reliquias arquitectónicas, e historia de primer orden.

Y así lo continuaron haciendo algunos de los arquitectos “restauradores”, titulados dos veces. Una en su país, República Dominicana, y otra en Roma, Italia. Es así como volvemos a mencionar otro de nuestros dichos: “Prefiero la muerte”.

ANÉCDOTAS DE UNA VIDA PRODUCTIVA (6)

Pasaron los años de aquellos tormentosos acontecimientos de 1973, en los que me encontraba sumamente ocupado tratando de hacer de tripas corazón, en medio de la vorágine suscitada por la creación de un programa (1967) que ha tenido como propósito controlar, y poner, bajo la tutela de la agencia creada para tales fines (OPC), toda intervención en el patrimonio histórico-arquitectónico de nuestro país, que fuera declarado patrimonio histórico nacional y, muy particularmente , en el centro histórico más antiguo del Nuevo Mundo, nuestra Ciudad Colonial, declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Terminaba el siglo XX, y las cosas no andaban todo lo bien que se deseaba, ni en la Primada, ni en ninguna otra parte de nuestro país donde se conservan vestigios de las primeras edificaciones erigidas por los conquistadores en La Española. El programa lo habían descuidado los responsables de darle fiel cumplimiento a sus obligaciones, la ciudadanía daba visos cada vez mayores de la indiferencia que la ha caracterizado ante tan importante asunto, y los sucesivos gobiernos continuaban alejados y desinteresados de lo que a ninguno de estos les ha interesado.

Sucedió, que las obras iniciadas en al año 1998 por la firma hotelera francesa ACCOR en el abandonado Hostal Nicolás de Ovando, y sus ampliaciones, empezaron a encontrar oposición a lo que se proponían llevar a cabo, amparados en permisos de la agencia rectora (OPC), y de la entonces Secretaría de Estado de Turismo. Los mismos de siempre, respaldados por una recia y absolutista personalidad, iniciaron una serie de protestas, mediante las cuales manifestaban su oposición a la continuación de los trabajos, aludiendo una serie de causas, totalmente alejadas de la verdad.

Directivos de ACOOR vinieron al país para tratar de resolver el engorroso problema, y en vez de encontrar apoyo y soluciones a estos, los mismos y su líder continuaban echando más leña al fuego. Gobernaba el país el Dr. Leonel Fernández, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y como era de esperarse, tanto el presidente Fernández, como los demás funcionarios, se mantenían ajenos a lo que sucedía. Excluyendo, por supuesto, a los que dirigían la agencia rectora (OPC), que desde un principio se solidarizaron con los mismos. Cada día salían en los periódicos sartas de imputaciones falsas.

Temas como corrupción, vagabundería, prostitución, desorden, y otros, le adjudicaban los opositores al recinto hotelero en vías de ampliación, y reformulación. La Embajada de Francia, con la que sosteníamos magníficas relaciones, se encontraba en una difícil situación. Sintiéndose compelida a defender la actuación de la empresa francesa, y el proyecto, que conocía muy bien, y estaba totalmente de acuerdo con él, y por otro lado, teniendo que sortear la presencia de un importante componente de la oposición, que no era nada fácil de enfrentar.

Preocupado por la situación que se veía venir, el Excmo. Francois Xavier Deniau, Embajador de Francia, me llamó a Colombia, donde me encontraba sirviéndole a mi país en calidad de Embajador. Al referirme de lo que se trataba su llamada, que abundaba lo que yo ya conocía por medio de la prensa, al igual que de colaboradores y amigos que simpatizaban con el proyecto, que me mantenían enterado, le prometí venir al país para ver lo que podía hacer. Pero resultó, que ya el gobierno del Dr. Fernández estaba en sus finales, y era imposible para mí desentenderme de la Embajada en esos precisos momentos.

Pasado un tiempo, que ahora no preciso exactamente de cuanto fue, durante el cual los contratistas de la obra continuaban los trabajos, y trataban de defender lo que hacían, regresé al país, y me reuní con el Embajador y los ejecutivos de la firma hotelera. A quienes les dije, que la única solución que le veía al problema era entrevistarse con el Presidente, Ing. Hipólito Mejía, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), plantearle el problema, y decirle, que estaban dispuestos a denunciar al contrato, tan pronto les devolvieran los recursos que habían invertido. El presidente, al oír tal disposición les dijo, que no estaba dispuesto a que nadie, absolutamente nadie, interviniera en los asuntos del gobierno, y menos tratándose de una inversión extranjera. Que continuaran los trabajos, y que cualquier problema que se presentara, en lo sucesivo, se lo hicieran saber de inmediato.

Considerándome uno de los padres de Hostal Nicolás de Ovando, tanto en mi calidad de proponente del proyecto, como de ejecutor de la primera parte, y propiciador de dos de las administraciones que ha tenido, me vi precisado a darle seguimiento, dentro de mis posibilidades. De hecho tuve que involucrarme en “algo” que, como se dice en nuestro país: “no se me había perdido”. No obstante, me había percatado de las barbaridades que se cometían en las fachadas de las dos casas que habían sido ocupadas por El Caribe, consistentes en modificar ambas.

En otra anécdota abundaré sobre este lamentable asunto, que espero sea comprendido por los que me siguen, en su mayoría profanos en temas arquitectónicos y, por supuesto en restauración de edificaciones antiguas.

Ya de regreso en Santo Domingo, y después de haberme reunido con el Embajador de Francia y los directivos de Accor, pronuncié una conferencia en la Embajada francesa, en la que presenté, con lujo de detalles, acompañada de vistas fijas, el proceso de elaboración y ejecución del primer proyecto, al igual que las razones por las que me había metido en un pleito ajeno, pero que yo consideraba mío. Fui acompañado, igualmente, como expositor, por el Arq. Luís Lajara Solá, quien tenía a su cargo las obras.

De esa forma fue como un proyecto bien pensado, y aprobado por todos los que tienen el deseo de ver al turismo dominicano prosperar, y con ello la solución de los problemas que confrontaba, y sigue confrontando la Ciudad Colonial, para convertirse en la principal atracción turística de la capital de dominicana.

Los trabajos continuaron a buen ritmo, y llegado el momento de su inauguración, en julio de 2003, ACOOR ofreció un excelente agasajo, al que asistió el presidente Mejía y miembros de su gabinete, teniendo que ser bendecido por el cura párroco de la vecina Iglesia de Santa Bárbara.

De aquel entonces en adelante todo ha marchado maravillosamente, lo que ha confirmado el éxito de mi propuesta.

De esa manera, el desastre previsto por los opositores se convirtió en la panacea esperada por los que piensan en la posibilidad de conjugar lo antiguo con la modernidad, para contribuir con el desarrollo del país, aportando ingresos suficientes a las arcas del Estado, lejos de convertirse en una carga más para este.

SEGÚN REVISTA U.S. NEW WORLD REPORT
Galardonan al ‘Hostal Nicolás de Ovando’ como mejor hotel de Santo Domingo
Temas relacionados: Asonahores, Bávaro, Hostal Nicolás de Ovando, MGallery Hotels, Punta Cana, Santo Domingo, U.S. New World Report, Washington

27 septiembre, 2013
El ‘Hostal Nicolás de Ovando’ de la cadena MGallery Hotels ha sido galardonado como el mejor hotel de Santo Domingo por la revista U.S. New World Report, de acuerdo a una evaluación de las calificaciones y las apreciaciones de los usuarios, el hotel quedó como el número uno de los 19 hoteles del área de Santo Domingo.
La publicación U.S. New World Report, con sede en Washington, tiene como misión ofrecer a los viajeros información para ayudarles a tomar las decisiones. Según sus editores sus clasificaciones representan una visión de las opiniones colectivas de los usuarios y la crítica de viaje.

DIEGO VELÁZQUEZ DE CUÉLLAR

DIEGO VELAZQUEZ  DIEGO DE VELAZQUEZ (Small)  escudo_de_la_familia_de_velasquez_escudo_de_armas_tarjeta_postal-r40abda6721534a10adc9fa581b283ac7_vgbaq_8byvr_512[1]
Diego Velázquez de Cuéllar (Cuéllar, 1465 – Santiago de Cuba, 1524), Adelantado, conquistador español. De ascendencia noble, procedía de una reconocida familia cuellarana, cuyos miembros habían servido durante generaciones a los Reyes de Castilla. Formó parte del segundo viaje de Cristóbal Colón en 1493, y contó con el apoyo del obispo Juan Rodríguez de Fonseca. Colaboró después con el gobernador Nicolás de Ovando (1501–1509) en la pacificación de La Española, donde llegó a ser uno de los hombres más importantes.
Diego Velázquez funda en 1504, por órdenes del gobernador Frey Nicolás de Ovando, la villa de Compostela de Azua, hoy en ruinas, conocida como Pueblo Viejo. En 1508 es esta ciudad la que recibe el escudo heráldico dado por la Corona Española. En ella funge como escribano de la villa el célebre conquistador de México, Hernán Cortes, hasta 1511.

PUEBLO VIEJO  puebloviejoAzua

Ruinas de Compostela de Azua en República Dominicana

El nuevo gobernador Diego Colón (1509–1515) lo puso al frente de una expedición para conquistar y poblar Cuba en 1511, primero como capitán y más tarde como primer gobernador de la isla. En recompensa por sus servicios obtuvo del rey el título de Adelantado.
Diego Velázquez a pesar de ser el teniente del virrey de La Española tenía potestades limitadas, e incluso no estaba autorizado ni a repartir tierras ni otorgar encomiendas. Las ordenes que tenía eran las de crear un enclave que permitiese satisfacer las necesidades de fuerzas de trabajo en La Española. De igual forma debía constatar la existencia de oro, y practicar su obtención, así como la forma de organizar asentamientos. Ello se avenía con la estrategia que por entonces se seguía. La rápida extinción de los indios en ese territorio había conllevado a la organización de empresas para la captura y esclavización de indios de otras regiones caribeñas. Este propósito se observa en una carta a Diego Colón, fechada en junio de 1510, donde le dice: “debeys de pensar si faciendo una población en Cuba a la costa, se podrían de allí embarcarse los cristianos con los indios para venir a explotar oro a las minas de La Española.”
A seguidas recibe la orden de fundar una villa, que fue llamada Santiago de Cuba. En ella edificó su casa, donde muere el 12 de junio de 1524. La casa se mantiene en pie, funcionando como museo colonial. Bayamo, Ciudad Monumento Nacional, fue la segunda villa fundada en Cuba por el adelantado español, Don Diego Velázquez y Cuellar en 1513.

casadiego_velazquez.revista[1]   Casa de Diego Velázquez en Santiago de Cuba
Hasta su fallecimiento en 1524 continuó como gobernador de Cuba. Le gustaba departir con sus amigos en las calurosas noches santiagueras fumando la nueva hierba americana. También bromear que volvería a casarse con una de las dos pudientes sobrinas del obispo de Burgos, su protector. Pero jamás regresó al altar, ni tampoco a Castilla. Pese a dilapidar gran parte de su fortuna en sus bélicos enfrentamientos con Cortés, dejó a su muerte un patrimonio de 19 estancias, 3.000 cerdos y 1.000 reses.
El segoviano celebró también el primer matrimonio cristiano al desposar en Baracoa a Isabel de Cuéllar, dama de la aristocracia ibérica. Pero, como dio fe Bartolomé de las Casas, apenas la abrazó seis días: “Y un domingo celebró sus bodas con gran regocijo y aparato, y el sábado siguiente se halló viudo, porque se le murió la mujer, y fue la tristeza y luto, más que la alegría.” Sólo tuvo descendientes colaterales, a través de su hermana, y en un apartamento madrileño aún se conserva una valiosa mesa de madera que, según la tradición familiar, perteneció a Diego Velázquez.

imagesCAMIK3IC (Medium)     Catedral de Santiago de Cuba
Aunque no me ha sido posible encontrar una fuente creíble de donde se encuentran los restos mortales del conquistador de Cuba, se cree que están bajo el suelo de la Catedral de Santiago, en la misma plaza donde ahora se levanta su antigua casa. De igual manera, no he podido encontrar la existencia de un monumento dedicado a su memoria en Cuellar, Segovia, ni en Compostela de Azua, ni en Cuba, como los que existen en casi toda América de los conquistadores y fundadores de cada uno de los países del continente.

RECORDAR SIEMPRE ES BUENO, SI SE TIENE LA RAZÓN

VISITAS DE PERSONALIDADES A LAS OBRAS DEL HOSTAL NICOLÁS DE OVANDO

Durante el transcurso del tiempo en que se desarrollaron las obras de restauración de las casas de Frey Nicolás de Ovando, primer gobernador de Indias, con el propósito de instalar el Hostal Nicolás de Ovando, numerosos visitantes nacionales y extranjeros se dieron cita, en distintos momentos, para ver lo que estábamos haciendo allí.
Entre estos, recuerdo al Embajador Francis E. Meloy Jr. de los Estados Unidos, acompañado del Asesor Financiero de la Embajada, señor Gerald Lamberty; Dr. Galo Plaza, Secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), acompañado del Director de Información, y el Encargado de Protocolo; Robert Hurwitch, Embajador de los estados Unidos y Sra.; señores Juan Estrella Rojas, Síndico del D.N., y Pedro Morales Troncoso, Director General de Turismo. Igualmente al Ministro de Obras Públicas de España, señor Antonio Valdez González, acompañado del Embajador de España, Aurelio Valls; Señor Roberto Conrods, Secretario asistente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y Sra.; y al Licenciado Antonio Ortiz Mena, Presidente del BID, acompañado del doctor Diógenes Fernández, Gobernador del Banco Central de la R. D., y del representante del banco en nuestro país; entre los que he conservado alguna foto de periódicos.

scan0170     scan0171

scan0172    scan0173

scan0174     scan0175

scan0176

Con esta presentación he querido enfatizar la importancia que dieron al proyecto diferentes personalidades de importantes organizaciones internacionales, al igual que de organismos nacionales, de los que asistieron muchos.

Pasados unos cuantos años de servicio, durante los cuales ha venido cosechando éxitos insospechados, nos complace inventariar, como lo hemos estado haciendo, todo lo que pueda servir de demostración cuan seguro estábamos de lo que hacíamos, y serle útil a quienes han decidido seguir sus pasos, aunque no lleguen a alcanzar los niveles de exquisitez, y grandeurs, del Nicolás de Ovando.
Continuaremos…

 

 

 

 

 

FRANCISCO PIZARRO

pizarro[1]

Francisco Pizarro (1475-1541) nació en Trujillo, Extremadura. En 1502 se embarcó en la flota de Frey Nicolás de Ovando, Comendador de la orden de Alcántara, extremeño que fue nombrado Gobernador de Indias por los Reyes Católicos. Salieron de Sevilla con 32 barcos y 2.500 hombres y arribaron a La Española, que así la llamó Cristóbal Colón, que hoy día comprende las naciones de República Dominicana y Haití. Establecido durante varios años en la Isla Española (Santo Domingo), Pizarro participó en varias expediciones dirigidas hacia el sur, entre ellas, la que permitió a Vasco Núñez de Balboa descubrir el Mar del Sur, es decir el océano Pacífico, el 25 de noviembre de 1513. Años más tarde, en 1515, por orden del gobernador de Tierra Firme Pedrarias Dávila.

Sin duda, estuvo presente en la fundación de varios de los diecisiete villas que nacieron durante el régimen de Ovando. El historiador Antonio del Busto afirma que Ovando fue el modelo que inspiró a Francisco Pizarro cuando más tarde fue gobernador de Nueva Castilla. Santo Domingo había sido fundada en agosto de 1496 por Bartolomé Colón, el hermano del Almirante genovés. La pequeña ciudad era la capital de la isla La Española, cuando en abril de 1502 llegó el joven extremeño Francisco Pizarro González.

Durante siete años Francisco Pizarro vivió en Santo Domingo, participando en muchas de las campañas de “conquista y pacificación” que organizó el gobernador contra los indios taínos. Incluso, es muy probable que haya presenciado el ahorcamiento de la cacica Anacaona, líder de la resistencia aborigen en el Caribe.
Pizarro no solo adquirió experiencia en la guerra contra los indígenas, sino también en las tareas de colonización y reparto de las encomiendas. El historiador Antonio del Busto afirma que Ovando fue el modelo que inspiró a Francisco Pizarro cuando más tarde fue gobernador de Nueva Castilla.
Francisco Pizarro no se había enriquecido tanto en La Española como esperaba, y decidió quedarse a la espera de nuevas oportunidades en otras tierras del Nuevo Mundo. A fines de 1509 pisaba por primera vez América del Sur.

Pizarro participó en la expedición de Vasco Núñez de Balboa que culminó en el descubrimiento del Mar del Sur (más tarde océano Pacífico) en 1513. En el acta del descubrimiento del Pacífico figura el nombre de Pizarro detrás del de Balboa y del clérigo Andrés de Vera. En enero de 1519, Francisco Pizarro arrestó a Vasco Núñez de Balboa por orden de Pedrarias de Ávila, Gobernador de Castilla de Oro. Núñez de Balboa fue condenado por traición y decapitado en Acla (Panamá) en 1519. De 1519 a 1523, Pizarro fue encomendero y alcalde de Panamá.

El 20 de enero de 1531, salió Pizarro de Panamá para la Conquista, se dirigieron al reino de los cuatro Suyus: Antisuyu, Collasuyu, Contisuyu, y Chinchaysuyu. La expedición constaba de tres navíos, 180 hombres y 37 caballos. Desembarcaron en la bahía de San Mateo. Encontraron algunos poblados donde sus curacas y caciques les ofrecieron de forma amistosa comida, oro, plata, y esmeraldas, que martilleaban en un yunque para comprobar su dureza. Con el botín obtenido Pizarro envió los barcos a Panamá para conseguir más gente.

Moctezuma-museo-de-cera-de-Madrid[1] (Medium)

Cuando llegaron a Tumbez, cuyos habitantes eran partidarios de Atahuallpa, encontraron la ciudad casi destruida como consecuencia de la guerra civil que asolaba el Imperio Inca, y que enfrentaba a los dos hijos del Emperador Huayna Capac, recientemente fallecido. Huáscar que era el mayor y legítimo nacido de la Coya (mujer principal ), y Atahuallpa que era menor, e hijo de una princesa quiteña. El imperio Inca estaba en crisis. Atahuallpa con un poderoso ejército al mando de los famosos generales Rumiñahui, Quisquis derrotaron a Huáscar y le hicieron prisionero. Atahuallpa se proclamó rey, y Huáscar pidió apoyo a los españoles. Cuando Pizarro se enteró de que Atahuallpa estaba acampando con su ejército en el valle de Cajamarca tomando baños termales le salió a su encuentro. Una encrucijada se abrió ante los españoles, por un lado el “Camino Real Inca”, era lo más cómodo, estaban bordeados de fuentes y de postes claros y oscuros para ser vistos de noche y de día y cada determinado tiempo tenían tambos, grandes almacenes de maíz, donde repostaban y descansaban los ejércitos incas. Pero los españoles dejaron de lado esta calzada fácil y eligieron un camino que todavía no estaba hecho, y lo tendrían que hacer para que ellos pudiesen pasar, era áspero y estrecho, pero Pizarro y sus hombres tenían que demostrar su superioridad a los nativos para que siguiesen con la creencia de que eran seres superiores, porque creían que eran viracochas (dioses blancos).

Con esta narración queda demostrado que la lucha infernal y despiadada no solo fue protagonizada por los españoles contra los nativos. Si no, que ya los propios aborígenes tenían sus grandes diferencias, que contribuyeron a su derrota.

El 18 de enero de 1535, Pizarro fundó en la costa la Ciudad de los Reyes, pronto conocida como Lima, y Trujillo, con lo que se inició la colonización efectiva de los territorios conquistados. Mientras tanto, su hermano Hernando, que había partido a España para entregar el Quinto del Rey a la corona, regresó portando el título de marqués para su hermano Francisco, y el de adelantado para Almagro, al cual se le habían concedido 200 leguas al sur del territorio atribuido a Pizarro.

La corona española envió a Cristóbal Vaca de Castro para defender a Francisco Pizarro, pero ya fue tarde cuando llegó a Lima, porque el 26 de junio de 1541, Diego de Almagro, el hijo, llamado el Mozo, y sus seguidores dieron muerte a Pizarro en su propio palacio de Lima donde vivía tranquilamente a sus más o menos 63 años. De esta manera vengaron la muerte de su padre. Los almagristas entraron en el palacio, mataron a los criados a su paso hasta que llegaron a la estancia donde se encontraba Pizarro. Le clavaron la espada en la garganta, y cayó al suelo. Con él murió también su hermano de madre, Martín de Alcántara, cuya esposa Inés Muñoz fue la encargada de amortajarle y darle sepultura. Pizarro está enterrado en la Catedral de Lima.

Francisco_Pizarro_Tumba[1]

Es bien conocida la polémica existente en el Perú sobre los restos del conquistador. Se conocen leyendas sobre la muerta de Pizarro, una de las cuales relata la de los aborígenes descuartizándolo, y hasta comiéndoselos.

A-la-vuelta-de-la-esquina-grande[1] (Medium)    2008_10_11_000075092T[1] (Large)

No obstante todo ello, se han estado discutiendo sobre los resultados de unos análisis de dichos restos, llevados a cabo en 1977, explicados por un arqueólogo peruano, encargado de dichas trabajos.

1417402336_bf6813b809[1]     imagesCAJFVJAF (Medium)

Monumentos dedicados a Pizarro (Trujillo, Extremadura) y (Lima, Perú)

La Ciudad de los ReyesimagesCA923FE5 (Medium)

 

ANÉCDOTAS DE UNA VIDA PRODUCTIVA (5)

scan0162 (Small)     imagesCARBP752 (Small)

imagesCA5OP87F     

Terminados los trabajos del Hostal Nicolás de Ovando, en su primera etapa (1974), dispusimos reconstruir el tramo de la calle Las Damas, comprendido entre las calles Mercedes y Conde, que había sufrido un gran deterioro. Para solucionar lo que teníamos previsto desde el principio de los mismos, contratamos la compañía Asfaltos Dominicanos, la que sin pensarlo dos veces comenzaron a trabajar casi de inmediato. Lamentablemente, uno de los equipos de la compañía rompió, accidentalmente, una tubería que suministraba el agua al periódico El Caribe.

Al nosotros ser informados, solicitamos a los responsables de los trabajos solucionar el problema lo antes posible. Algo que no era nada difícil de acometer. En medio de ese dilema, me fui a casa a almorzar, y no hice más que llegar cuando recibí una llamada del Dr. Germán Ornes, propietario del periódico, quien me dijo de todo cuanto le dio su gana. Desde hacerme saber que él era el cuarto poder del país, hasta que podía hacer que me destituyeran del cargo. Sin decir ni una palabra cerré el teléfono y, después de almorzar, me fui directamente al Palacio Nacional. De ahí en adelante no considero necesario abundar más al respecto. Si no, hasta que se me ocurra comentar otra de esas anécdotas, en la que está involucrado el seudo propietario de El Caribe.

Llegada la hora de la inauguración, a la que asistió el Presidente Balaguer y su séquito, al igual que invitados nacionales y extranjeros, entre los que se encontraban los Duques de Cádiz, Don Alfonso de Borbón Dampierre, y Carmen Martínez Bordiú, quienes fueron invitados por nosotros. Al acto, que resultó un verdadero acontecimiento social y político asistió, igualmente, ya casi terminándose, el Embajador norteamericano, Excmo. Robert Hurwitch, quien al llegar donde se encontraba el Presidente Balaguer, este le dio la más cordial bienvenida. Y sorprendido al verle le preguntó que si ya había salido de los efectos post operatorios. A esa inquietud presidencial, el Embajador Hurwitch le respondió, que sí, que aunque todavía quedaban algunos remanentes, “no podía dejar de acompañar a Manuel en tan importante acontecimiento para el.”

BALAGUER-DON MANUEL&DOÑA URANIA-INAUGURACION HOSTAL (3) (Small)       BALAGUER-DON MANUEL&DOÑA URANIA-INAUGURACION HOSTAL (2) (Small)

 

 

INAUGURACION HOSTAL-BALAGUER-DUQUEZA DE CADIZ (Small)                

INAUGURACION HOSTAL- LOS DUQUES DE CADIZ (Small)

A los cuatro meses de inaugurado oficialmente, se efectuó otro acto con el propósito de darle apertura. Al mismo asistieron, además del Presidente Balaguer, y el Vicepresidente Goico Morales, altos funcionarios del gobierno, entre los que se encontraba el Dr. Pedro Morales Troncoso, Director General de Turismo. Una delegación de la empresa española LUZ INTERNACIONAL, que había sido seleccionada para administrar el hostal, encabezada por si Presidente, señor Manuel Uribe, vino desde España para asumir su responsabilidad. El Embajador de España, Excmo. Javier Oyarzun, e invitados especiales, colmaron los salones del Nicolás de Ovando, y disfrutaron de un sencillo ágape al estilo español. El acto, fue bendecido, como era su costumbre, por el Arzobispo de Santo Domingo, Monseñor Octavio Antonio Beras.

 1975-APERTURA-HOSTAL-N-OBANDO (Small)

Un año fue todo lo que duró la administración de la compañía española, que fuera recomendada por el entonces Ministro de Información y Turismo, Don Alfredo Sánchez Bella. Lamentablemente, tuvieron que romper el contrato, por incumplimiento del mismo por parte del gobierno dominicano. Así las cosas, el gobierno continuó operando el Hostal bajo la administración de CORPHOTEL, empresa del gobierno que administraba desastrosamente otros hoteles del Estado, entre los que se encontraban los que habían sido construidos durante los gobiernos de Trujillo. Afortunadamente, la administración oficial no resultó tan mala, debido a la constante inspección de Turismo y Patrimonio Cultural, que hicieron lo mismo que hacen los propietarios privados con sus empresas.

Al llegar el Dr. Salvador Jorge Blanco a la presidencia de la República (1982), le entregó el suculento banquete a la empresa DIMARGO TOUR, la que en términos de unos catorce años estuvieron a punto de hacerlo desparecer. En 1996 llegó al gobierno el Dr. Leonel Fernández Reina, del PLD, quien hubo de sorprenderme designándome por segunda vez, y sin yo querer, como Director de la todavía Oficina de Patrimonio Cultural (OPC).

Una de mis primaras acciones ejecutivas fue dirigirme al hostal, en compañía del Director de CORPHOTEL, y compañeros de oficina, durante cuya visita nos dirigimos a su administradora, Señora Verónica Sención, a quien, sin pérdida de tiempo le comunicamos que ese día sería el último día abierto, de lo que quedaba del hostal. Y a seguidas fue realizado un inventario detallado de su ajuar y utilería, requisa que no fue nada fácil para quienes habían sido los responsables de adquirir el rico menaje que fuera depositado allí unos 21 años antes.

Pasó un tiempo en que aquella joya permaneció cerrada, después de haber sido desvalijada de una gran parte de su patrimonio artístico y de utilería, hasta que un día el señor Félix Jiménez, entonces Director General de Turismo, me llamó por teléfono para decirme que en su despacho se encontraba una delegación de la compañía hotelera francesa ACOOR, interesada en arrendar el Hostal Nicolás de Ovando, y los hoteles Comercial, y Francés. Todos estos ubicados en la Ciudad Colonial. Sin perder un segundo me dirigí a la Dirección de Turismo, con el propósito de contribuir a dejar resueltas las intenciones de dicha reconocida empresa. Fue así, como se inició el largo y penoso viacrucis, del cual ya he referido una gran parte.

Al poco tiempo de aquella reunión los franceses iniciaron los trabajos dirigidos por el eficiente arquitecto Luis Lajara Solá, quien hubo de presentar su proyecto, como era de lugar, a la OPC. De la que recibió, no solo la aprobación, y autorización para iniciar los trabajos, sino que puso todo su empeño en prestar su colaboración con el arquitecto en todo lo que fuera posible.

Y así se inició lo que sería el más exquisito establecimiento hotelero de la República Dominicana, no sin antes atravesar un camino tortuoso, plagado de inconvenientes y puñeterías, propias de países en los que reina la envidia más perniciosa.

En la próxima anécdota continuaré narrando algunas de las situaciones más penosas de aquel viacrusis, que lejos de terminar como terminó el de Nuestro Señor Jesucristo en el Calvario, concluyó, gracias a Él, con un rotundo éxito, éxito que todavía se mantiene, catorce años después. No se pierdan el link de más abajo.

scan0163 (Small)  imagesCA7PLH6C  imagesCA5FLQS8   

               imagesCA6A4851

http://socialesyturismo.blogspot.com/2013/09/reconocen-al-hostal-nicolas-de-ovando.html

 

HERNAN CORTES

CORTES

Escudo+de+Cortés[1]             HernanCortes[1] (Medium)           

Otros de los personajes que se distinguieron en las sucesivas conquistas, tanto de territorios insulares como continentales, y participaron en alguna de las aventuras desarrolladas en La Española fueron, Hernán Cortés, Francisco Pizarro, Juan Ponce de León, Alonso de Ojeda, Diego de Velázquez, y Rodrigo de Bastidas.

Fue en La Española donde se fraguaron las expediciones de estos conquistadores, y desde donde salieron en busca de nuevos territorios. Donde se llevaron a cabo las más portentosas conquistas de cuantas se produjeron durante los primeros años. Y fue a La Española adonde algunos de ellos se vieron precisados regresar, después de haber fracasado en sus intentos.

Si Sevilla, España, puede considerarse la puerta de salida del Viejo Mundo, Santo Domingo, La Española, se podría llamar, como de hecho lo fue, la puerta de entrada, y la llave, al Nuevo Mundo.

Hernán Cortés nació en Medellín en 1485. De linaje noble, aunque no rico, estudió durante un tiempo latín, gramática, y leyes, en la Universidad de Salamanca, pero no llegó a graduarse. Intentó embarcar para La Española en la expedición de 1502 de Nicolás de Ovando, pero un accidente sufrido en una aventura galante se lo impidió. Al cabo de dos años pudo, por fin, trasladarse. Llegó a ser escribano de la Villa de Compostela de Azua donde todavía se encuentran las ruinas, al igual que de su palacio (que podría ser de Velásquez). Desde La Española partió a la conquista de la isla de Cuba a las órdenes de su pariente, el gobernador Nicolás de Ovando, y de Diego Velázquez de Cuéllar. Por sus dotes personales y su arrojo supo ganarse la confianza de Velázquez, que lo nombró su secretario en 1511, y posteriormente alcalde de la ciudad de Santiago de Cuba, recién fundada.

A la llegada de los españoles a la isla de Santo Domingo, Azua era un nitainato perteneciente al Cacicazgo de Maguana (uno de los cinco reinos en los cuales estaba dividida la isla) gobernado por el nitaino Cuyocagua, y bajo la jurisdicción del Cacique Caonabo.

La villa española de Compostela de Azua, llamada en la actualidad Azua de Compostela, fue fundada en 1504 por el adelantado Diego Velázquez de Cuéllar, quien sería posteriormente el conquistador de Cuba, durante el gobierno de Frey Nicolás de Ovando.

Por Real Cédula de 7 de diciembre de 1508, dada en Sevilla por el rey Fernando, a la Villa de Compostela de Azua se le otorga su escudo heráldico, tras haber prosperado la propuesta de los procuradores Diego de Nicuesa y el bachiller Antonio Serrano, y con el apoyo incondicional del gobernador Ovando.

imagesCABJPRXM
El primer escribano del cabildo de Azua fue, de 1504 a 1511, Don Hernán Cortés, el célebre conquistador de México.
La primera iglesia de la villa azuana fue construida entre 1511 y 1514, por órdenes del fraile García de Padilla, primer obispo de Santo Domingo. Esta iglesia, que originariamente se construyó con tablas de palma cana, fue sustituida por una segunda, saqueada y destruida por una partida de corsarios de los tantos que desembarcaban en los puertos cercanos a la ciudad. Una tercera iglesia, en 1666, hecha de madera, ardió tras otro ataque corsario, en 1677. La iglesia de piedra construida tres años después del incendio de la ciudad sucumbió con el terremoto de 1751, conservándose parte de su ruina.

puebloviejoAzua
A partir de ahí el valiente extremeño hizo historia, llevando a cabo una de las más importantes conquistas, como fue la de México.

Acusado de varios cargos por los enviados del rey, fue desposeído de sus títulos y obligado a regresar a España en 1528. Carlos I le recibió con honores y le nombró Marqués del Valle de Oaxaca, pero sin atribuirle funciones. Limitado en sus poderes Cortés regresó a México en 1530, exploró la costa del Pacífico y descubrió las costas de la Baja California en 1536. Regresó definitivamente a España en 1540, y deseoso de recobrar el favor de Carlos I siguió al emperador en su expedición a Argel. En el naufragio que sufrió en esta aventura perdió la mayor parte de sus bienes, y tras ello todavía languideció en la corte durante seis años esperando el reconocimiento de sus reclamaciones. Siguió viviendo con cierto desahogo durante unos años hasta que, amargado y decepcionado, murió en Castilleja de la Cuesta, cerca de Sevilla, el 2 de diciembre de 1547. Trasladados sus restos a México, empezaron a dar vueltas de un lado a otro. Para los que quieran enterarse de esta historia, abran el siguiente link.

imagesCAOGUQXZ (Medium)       caja[1]

estatua-de-hernan-cortes_2774541[1]      

DDEAF4D98[1]

http://abcblogs.abc.es/archivodeindias/2011/03/22/los-nueve-entierros-hernan-cortes/

 

ANÉCDOTA DE UNA VIDA PRODUCTIVA (4)‏

PELLERANO ALFAU NO. 3

Transcurría el mes de marzo del año 1972, tan solo unos cuantos meses después de haber empezado las obras de restauración y adecuación de las casas de Nicolás de Ovando, recibí una llamada del Palacio, esta vez proveniente del Director de Protocolo, Lic. Andrés Hermida. El Presidente le había pedido se comunicara con migo, para ordenarme que preparara el acto de inauguración de la casa No.1 de la calle Pellerano Alfau de la Ciudad Colonial.

Tanto la llamada como el motivo de la misma no dejaron de sorprenderme. La primera, porque un día antes me había encontrado con Hermida en una recepción, y no me había refirido nada del acto de inauguración. Y el motivo, porque se trataba de una obra de restauración en la que no había puesto las manos la Oficina dirigida por mí.

Antes de continuar con la narración, me veo en la necesidad de hacer un paréntesis, con el propósito de comentar lo sucedido unos cuantos meses antes.

Resulta, que un buen día caminaba por las calles de la Ciudad Colonial en compañía del Dr. Ricardo Alegría, Director del Instituto de Cultura Puertorriqueña, responsable de la puesta en valor del Viejo San Juan, quien se encontraba en Santo Domingo, entre otros motivos, para ver lo que estábamos haciendo en el centro histórico. Al pasar por la casa de la Pellerano Alfau, noté que habían empezado unos trabajos. Mi impresión al ver lo que sucedía fue preocupante. Y más aún al ser cuestionado por mi acompañante, sobre lo que se estaba haciendo allí. Indignado, por lo inquietante que era para quien dirigía la institución encargada de velar por lo que se hiciera en la Ciudad Colonial, al igual que para quien desde hacía unos diez años mantenía un programa similar en su país, le contesté, que no tenía idea.

Como nos encontrábamos a unos cuantos pasos del periódico El Caribe, nos dirigimos a la redacción del mismo. Una vez allí, desembuche lo primero que me vino a la mente, denunciando lo que consideraba se estaban cometiendo RESTAURACIONES CLANDESTINAS.

scan0160

Al día siguiente el periódico trajo en primera plana la noticia, que de inmediato desató, todos los demonios, y contribuyó a ponerme en conocimiento de lo que ocurría. Que no era más que una de las jugadas políticas acostumbradas del Dr. Balaguer. Y él, que era un animal político, sobre todas las cosas, imponía su poder, aunque hiciera algún daño a sus mejores colaboradores. Y por otro lado, a esos mismos les venía muy bien, aunque tuvieran que burlarse de la institucionalidad, no de mí, que en definitiva no era más que una ficha de aquel tablero político.

Lo extraño del caso era, que cómo podía ser posible que a una persona, en este caso un arquitecto, lo apoderaran de un proyecto en un sector regulado por una institución legalmente constituida (OPC), cuyas leyes, y reglamentos, decían bien claro, que cualquier intervención que se llevarse a cabo en la Ciudad Colonial, tenía que presentar su proyecto a la misma, antes de iniciar los trabajos, sin importar la procedencia ni la autorización del mismo.

En situaciones como estas, lo recomendable es dejar el agua correr, y continuar trabajando como si no hubiera pasado nada. Aunque con ello violentara mi forma de pensar y de actuar. Así, que lo primero que hice fue ponerme en contacto personalmente con el Lic. Hermida. Una vez en su despacho le dije que esa obra no la había sido ejecutada la OPC, y por tanto, no entendía por qué tenía que organizar su inauguración. Y que posiblemente el Presidente no estaba al tanto de lo que estaba ocurriendo. “Tú habrás visto hoy la noticia en El Caribe, y no quisiera echar más leña al fuego”, continué diciéndole al funcionario amigo. A lo que este me sugirió hacer lo que me había ordenado el Presidente, y contar con él para lo que fuera necesario. Y así mismo fue.

Sin hablar más del engorroso asunto me puse manos a la obra, y encabecé, junto al Presidente Balaguer, el acto de inauguración, que fuera bendecido por Monseñor Octavio Antonio Beras, Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, quien sería el que residiría en la casa. El acto contó con la presencia del arquitecto Eugenio Pérez Montas, uno de los restauradores de la casa. Además se encontraba el Dr. Guillermo de Zéndegui, Director del Departamento de Asuntos Culturales de la OEA, quien había sido corresponsable de la creación de la OPC.

INAUGURACION CASA DIEGO CABALLERO

Además de pronunciar el discurso de orden, entregué al Presidente las llaves de la casa, que me habían hecho llegar los responsables de la obra.

scan0154