HOSTAL ESPAÑOL VS SOFITEL FRANCES

Mi mensaje anterior sobre el HOSTAL NICOLÁS DE OVANDO ha sido objeto de  comentarios  muy positivos. No podía ser de otra manera.

Fui responsable de la primera etapa, y asesor permanente de la segunda. De lo que me siento muy orgulloso, tanto en lo que se refiere a la obra de restauración y adecuación del conjunto monumental, como al éxito alcanzado por el establecimiento hotelero que lo ocupa.

A propósito de ello, mi amigo Julio Portillo, a quien conocí siendo Embajador de Venezuela en Santo Domingo, editó un libro titulado SOFITEL NICOLÁS DE OVANDO, ajustado a la verdad, tanto histórica, como del proceso que se ha llevado a cabo desde el año 1972 hasta el 2006.

Gracias a esa lujosa y bien diseñada publicación, es posible ver algunos aspectos de los interiores del hostal, de los que muestra, con gusto exquisito, el amueblamiento del actual. (Mostrado en mi anterior mensaje)

Entre los interesantes comentarios que aparecen en el libro, el autor refiere lo siguiente:

“Después de dieciocho meses de trabajos de restauración, el 12 de diciembre de 1974 se inauguró el Hostal Nicolás de Ovando. Las edificaciones de los antepasados ya nombrados recobran el viejo esplendor. En efecto, como declaró en esos días el Director de la Oficina de Patrimonio Cultural (OPC), Manuel E. Del Monte Urraca, “las tres edificaciones del siglo XVI, ahora unidas, eran rescatadas del mal trato y la deshonra, del estado de sordidez y eminente ruina en que se encontraban, y mantendrían el ambiente evocador del siglo XVI español con un confort contemporáneo.” Continua narrando Julio Portillo: “Las habitaciones, en un total de 60…el mobiliario era del tipo siglo XVI estilizado, fabricado en República Dominicana…” (Algunas mostradas en este mensaje).

ImagenImagenImagenImagen

El repostero que se encontraba en la escalera principal del hostal corresponde al del escudo de Santo Domingo, que nunca apareció.

 

Imagen

“En el aspecto decorativo se conservó un sello español, con abundancia de jamugas, sillones fraileros, arcones, braseros, y mesas adosadas a la pared.” Además, de bargueños auténticos, reposteros, lámparas, y otros elementos de decoración de la época, combinados con piezas contemporáneas. Pero, tanta belleza no podía perdurar.

Continuando su narración el Embajador Portillo, sigue diciendo: “El propio Arquitecto Del Monte Urraca explica en su obra ya mencionada, MEMORIAS DE LA CIUDAD DE SANTO DOMINGO, lo que ocurrió después. Lamentablemente esta primera experiencia, llamada a servir de ejemplo a nuestra incipiente industria hotelera, y capaz de contribuir a crear una imagen de prestigio al entonces, igualmente, incipiente turismo dominicano, y más aún, a nuestra Ciudad Colonial, culminó con un estrepitoso fracaso. Como no era de esperarse, las operaciones del hostal estuvieron cargadas de inconveniencias, y por supuesto, de problemas económicos, que requerían una estrecha colaboración entre los empresarios españoles y las autoridades dominicanas, lo que lamentablemente no fue posible. La reconocida empresa española, que fuera recomendada por el señor Alfredo Sánchez Bella, entonces Ministro de Información y Turismo de España, decidió rescindir el contrato y retirarse de Santo Domingo con profundo pesar.”

Y sucedió lo que sucede en países dominados por la politiquería. Es de recordar, que esto último aconteció en las postrimerías del gobierno de los doce años del Dr. Joaquín Balaguer, por lo que solo las intrigas que venían tejiéndose en su entorno, y algo más distante, lograron hacer de las suyas.

Algo similar sucedió cuando la firma Sofitel dio inicio a los trabajos de la segunda etapa.

Personajes influyentes, y expertos en manipulación no resistían lo que se veía venir, y empezaron con sus mismas artimañas. Pero esta vez, un gobernante que iniciaba su gestión, y ajeno a estos personajes, y a sus intereses, le puso la tapa al pomo, diciéndole a los ejecutivos franceses que no toleraría que nadie se entremetería en las inversiones extranjeras, y, por encima de todo, ordenó la continuación de la obras. Lo que confirmó, asistiendo complacido al acto de reinauguración del impresionante establecimiento hotelero, que se convertiría en el buque insignia de la hostelería dominicana.

¡Hay si los muertos hablaran¡ ¡Algunos vivos dejarían de joder¡

Y concluyendo, con la interesante obra, su autor refiere que: “Con la retirada de INTERHOTEL la operación del Hostal Nicolás de Ovando fue asumida por la Corporación Hotelera Dominicana (CORPHOTEL), una dependencia oficial que tenía a su cargo la administración de los hoteles del Estado.” La que, sin pena ni gloria, la traspasó, en el año 1982, a la empresa DIMARGO TOUR, poniendo como administradora a la señora Verónica Sención. Hasta que por unas de esas veleidades del destino me vi precisado, como nuevo Director de la OPC, a rescindir dicho contrato. Acto que se llevó a cabo al día siguiente de asumir el cargo, por segunda vez, de la malograda entidad oficial.

Pero, como todo en la vida llega cuando menos uno espera, nuestra toma de posesión del fracasado Hostal nos permitió investigar lo que había pasado, y ordenar el inventario que procedía de los bienes muebles, artísticos, y de utilería, hecho que hubiera preferido no me correspondiera a mí hacer. Ya que he considerado ese lapso de mi carrera de servicio a mi país algo verdaderamente lamentable.

Los objetos que con tanto esfuerzo, desinterés y buen gusto, fueron adquiridos en España, tales como obras de arte, vajillas de porcelana, cubertería plateada, y cristalería gravada, desaparecieron por completo. Y de los tres reposteros confeccionados  por la Fábrica Real de Tapices, de Madrid, España, mostrando los escudos de Santo Domingo, Nicolás de Ovando, y Carlos V, solo pudieron ser recuperados los últimos dos. Desapareciendo, hasta el día de hoy, el de la ciudad de Santo Domingo, el mismo que fuera desplegado en la balaustrada frontal del Alcázar de Colón, durante el acto celebrado en la Plaza España, con motivo de la visita de Sus Majestades los Reyes de España, en su primera visita a América, después de ser proclamados soberanos.

Y como siempre sucede en nuestro país, todo ha quedado como si nada hubiera pasado.

A continuación presentamos algunas fotografías de la decoración del Hostal en su primera etapa. Algunas de ellas obtenidas de la obra del Embajador Portillo, ya que las que conservo son diapositivas, difícil para mí poder escanearlas.

ImagenImagen

Con este relato sigo dándole cumplimiento a un deber de consciencia, como es el de poner en claro algunas de las acciones en las que me ha tocado participar, y ser víctima de la puñetería de algunos de mis conciudadanos.

Imagen

Imagen

¿Como podía yo estar tranquilo sin que el retrato del dueño original de la casa no estuviera presente? La empresa arrendataria no estaba muy de acuerdo. Pero tampoco se oponía tajantemente. De es manera, nos pusimos de acuerdo con su director, y fue colocado donde permanece, con la presencia de los Embajadores de España y Francia, quienes celebraron la desición. 

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s